ANTONIO MARTÍN ORTIZ: ANTE IOVEM NVLLI SVBIGEBANT ARVA COLONI [ANTES DEL TIEMPO DE JÚPITER, NINGÚN LABRADOR CULTIVABA LOS CAMPOS]. LAS EDADES MÍTICAS
ANTONIO MARTÍN ORTIZ
EN ESTA POSICIÓN ME HE PASADO LA MAYOR PARTE DE MI VIDA.
AQUÍ Y ASÍ ME TENÉIS.

Omne tulit punctum qui miscuit utile dulci.
OMNE TVLIT PVNCTVM QVI MISCVIT VTILE DVLCI.
(Q. Horatius Flaccus, Epistula ad Pisones, 343)
Ganó todo mérito el que mezcló lo útil con lo agradable.

VERANO DE 1964 EN SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia

<strong>VERANO DE 1964 EN <em>SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia</em></strong>
Mi padre [R.I.P.], un amigo (Josep Ma. Riba i Armenter [R.I.P.]), mi hermana Simona, yo mismo, mi hermana Rosario,
mi hermano Pepe, mi madre [R.I.P.], otro amigo (Josep Amiell):
PATRI MATRIQVE MEIS IN MEMORIAM: Descansen en Paz los dos juntos
.
"Cuando uno ha perdido a su padre y a su madre, se ha quedado sin referencia al pasado".
(Frase mía, que yo, como bien nacido, les dedico a quienes me dieron la Vida y me abrieron el Camino para ser Feliz)
A mí, lo mismo que a Ovidio (Tristia, I, III, 4):
Labitur ex oculis nunc quoque gutta meis.
Todavía ahora se me resbala una lágrima de los ojos, los míos.

Recojo y comparto la frase, más optimista, de mi amigo Carlos Hernández, Chacien: ”Lo que en verdad mata es el olvido”.
No es mi caso, porque yo, estas cosas, no las olvido.

EQUITACIÓN AL SON DE POLCAS VIENESAS

Si quieres disfrutar de la maravilla de ver a los caballos de la Escuela Española de Equitación de Viena danzando al son de las polcas de los Strauss,
PINCHA EN UNO DE LOS ENLACES SIGUIENTES:

1) Spanish Riding School Vienna
2) Spanische Hofreitschule
3) Beliebte Annen-Polka
4) Best Equestrian Art School of Europe 251107.
Ejercicios de doma de caballos
Νενικήκαμεν
ΝΕΝΙΚΗΚΑΜΕΝ
[Nenikékamen]
Hemos vencido.
ΣΥΡΙΖΑ: PODEMOS
Αλέξης Τσίπρας
20-IX-2015
Δημοψήφισμα για τη συμφωνία στις 5 Ιουλίου
Referéndum sobre “El Acuerdo”
[Es decir, la Capitulación de Grecia: La Esclavitud]
el 5 de Julio.
Como en Atenas, tras la Victoria sobre los Persas en Maratón, el 490 aC., las gentes de Bien, PODEMOS decir, con los Griegos [Unos 11.000 Griegos valientes derrotaron a unos 25.000 Persas bien armados]: 
Νενικήκαμεν 
ΝΕΝΙΚΗΚΑΜΕΝ 
[Nenikékamen] 
Hemos vencido.

martes, 10 de marzo de 2009

ANTE IOVEM NVLLI SVBIGEBANT ARVA COLONI [ANTES DEL TIEMPO DE JÚPITER, NINGÚN LABRADOR CULTIVABA LOS CAMPOS]. LAS EDADES MÍTICAS



Gustosamente hago el comentario de la frase de Las Geórgicas que nos ha regalado hoy nuestra amiga Soledad:

http://soledadsanchezm.blogspot.com/

“ Ante Iouem nulli subigebant arua coloni” (I, 125).
"Antes del tiempo de Júpiter, ningún labrador cultivaba los campos"
".

La Mitología Clásica distingue cinco etapas o Edades en la vida de los mortales humanos y los dioses inmortales, pues, como sabéis, los dioses, aunque son inmortales, nacen un poco al tiempo que los hombres, aunque originariamente son los dioses, y en especial la madre Tierra, los que dan vida a los hombres. Esas cinco etapas o Edades van en un proceso degenerativo, es decir, siempre es peor la siguiente que la anterior.

Hesíodo, poeta griego del siglo VIII/VII aC, en su obra “Los Trabajos y los Días” (versos 106-201, precedente importante y primero de Las Geórgicas, nos describe las cinco Edades. Resumidamente son:

1: Edad de Oro. Bajo el reinado de Cronos (el Saturno Romano) vivíamos en una especie de Paraíso terrenal, donde la tierra lo producía todo, sin necesidad de esfuerzo por parte nuestra. Los hombres eran todos justos y buenos. No existía ninguna de las calamidades que agobian al género humano.

2: Edad de Plata. Zeus (el Júpiter de los Romanos), después de destronarlo, ha enviado a su padre Saturno al Tártaro y se ha hecho con el poder sobre el Olimpo y la Tierra. Aquí empiezan las desgracias para el género humano. Desde entonces el hombre tiene que trabajar para ganarse el sustento y la Justicia y la Bondad han desaparecido de la tierra.

3: Edad de Bronce. Es peor que la anterior. Correspondería a la época en la que hubo ya guerras entre los humanos. No olvidemos que las primeras armas fueron de bronce. Correspondería, más o menos, a la Guerra de Troya.

4. Edad de los Héroes. La que corresponde a la existencia de los grandes Héroes de la Mitología: Hércules, Aquiles, Edipo, Agamenón, Menalao, Filoctetes, Príamo, etc.

5. Edad de Hierro. Es la última de todas y es la actual, la que teóricamente vivimos ahora.

Ovidio, en sus Metamorfosis (I, 89-150) también nos describe las Edades, pero en su caso son cuatro: No menciona la Edad de los Héroes, que queda fusionada con la de Bronce.

Son los dos únicos autores antiguos que nos hacen una descripción detallada de las Edades Míticas. Los demás las tienen en cuenta, como Virgilio, y las citan de pasada. Es lo que pasa con esos versos que nos ha regalado Soledad, que explican la transición de la Edad de Oro a la Edad de Plata. No es necesario más comentario mío. Aquí tenéis el texto completo, texto que comienza con la frase de esta semana, y termina con la de hace dos semanas.

“Labor omnia uicit improbus et duris urgens in rebus egestas” (I,145-6)
"Todo lo ha vencido el trabajo ímprobo, y la pobreza que apremia en las condiciones duras".

““Antes del tiempo de Júpiter, ningún labrador cultivaba los campos”, ni era lícito tampoco amojonar ni dividir un campo por linderos; disfrutaban en común la tierra y ésta producía por sí misma de todo con más liberalidad sin pedirlo nadie. Él fue quien puso la ponzoña venenosa en las negras serpientes y ordenó a los lobos hacer presa y a removerse el mar y sacudió la miel de las hojas y ocultó el fuego y secó los arroyos de vino, que corría por doquier, con el fin de que la necesidad, por el continuo ejercicio, originase poco a poco variedad de artes y en los surcos buscase la planta del trigo e hiciese brotar de las venas del pedernal el escondido fuego. Entonces los ríos, por primera vez, sintieron sobre sí los troncos excavados del aliso, entonces el marinero redujo a número los astros y les dio los nombres de Pléyades, Híades, y la brillante Osa, hija de Licaón. Entonces se inventó cazar a lazo a las fieras, engañar a los pájaros con liga y cercar de perros las espesas selvas. Ya un segundo, escudriñando el hondo, hiere con la red el anchuroso río y otro arrastra por el mar los mojados linos. De entonces data el hierro rígido y la sierra de sonido agudo, pues los primeros hombres hendían con cuñas la fibrosa madera. Entonces aparecieron los variados oficios. "Todo lo ha vencido el trabajo ímprobo, y la pobreza que apremia en las condiciones duras"” (Virgilio, Geórgicas, I, 125-162).

(Traducción, con algún retoque, de Tomás de la Ascensión Recio García y Arturo Soler Ruiz).

Tenéis a continuación el texto en Latín, por si le interesa a alguien.

[125
Ante Iouem nulli subigebant arua coloni;
ne signare quidem aut partiri limite campum
fas erat: in medium quaerebant, ipsaque tellus
omnia liberius nullo poscente ferebat.
Ille malum uirus serpentibus addidit atris
130
praedarique lupos iussit pontumque moueri,
mellaque decussit foliis ignemque remouit
et passim riuis currentia uina repressit,
ut uarias usus meditando extunderet artis
paulatim et sulcis frumenti quaereret herbam,
135
ut silicis uenis abstrusum excuderet ignem.
Tunc alnos primum fluuii sensere cauatas;
nauita tum stellis numeros et nomina fecit
Pleiadas, Hyadas, claramque Lycaonis Arcton;
tum laqueis captare feras et fallere uisco
140
inuentum et magnos canibus circumdare saltus;
atque alius latum funda iam uerberat amnem
alta petens, pelagoque alius trahit umida lina;
tum ferri rigor atque argutae lammina serrae
- nam primi cuneis scindebant fissile lignum -
145
tum uariae uenere artes. Labor omnia uicit
improbus et duris urgens in rebus egestas].





Incluyo a continuación el texto íntegro de Las Cuatro Edades, que nos explica Ovidio en el libro primero de Las Metamorfosis, además de La Gigantomaquia que está íntimamente relacionada con ellas. La traducción es de Antonio Ruiz de Elvira.

EDAD DE ORO (Metamorfosis, I, 89-112)

La edad de oro fue la creada en primer lugar, edad que sin autoridad y sin ley, por propia iniciativa, cultivaba la lealtad y el bien. No existían el castigo ni el temor, ni se fijaban, grabadas en bronce, palabras amenazadoras, ni las muchedumbres suplicantes escrutaban temblando el rostro de sus jueces, sino que sin autoridades vivían seguros. Ningún pino, cortado para visitar un mundo extranjero, había descendido aún de sus montañas a las límpidas aguas, y no conocían los mortales otras playas que las suyas. Todavía no estaban las ciudades ceñidas por fosos escarpados; no había trompetas rectas ni trompas curvas de bronce, ni cascos, ni espadas: sin necesidad de soldados los pueblos pasaban tranquilos y en medio de suave calma. También la misma tierra, a quien nada se exigía, sin que la tocase el azadón ni la despedazase reja alguna, por sí misma lo daba todo; los hombres, contentos con alimentos producidos sin que nadie los exigiera, cogían los frutos del madroño, las fresas de las montañas, las cerezas del cornejo, las moras que se apiñan en los duros zarzales, y las bellotas que habían caído del copudo árbol de Júpiter.

Había una primavera eterna, y apacibles céfiros de tibia brisa acariciaban a flores nacidas sin simiente. Pero además la tierra, sin labrar, producía cereales, y el campo, sin que se le hubiera dejado en barbecho, emblanquecía de espigas cuajadas de grano. Corrían también ríos de leche, ríos de néctar, y rubias mieles goteaban de la encina verdeante.

AVREA AETAS (89-112)

Aurea prima sata est aetas, quae uindice nullo,
90
sponte sua, sine lege fidem rectumque colebat.
Poena metusque aberant, nec uerba minantia fixo
aere legebantur, nec supplex turba timebat
iudicis ora sui, sed erant sine uindice tuti.
Nondum caesa suis, peregrinum ut uiseret orbem,

95
montibus in liquidas pinus descenderat undas,
nullaque mortales praeter sua litora norant;
nondum praecipites cingebant oppida fossae;
non tuba derecti, non aeris cornua flexi,
non galeae, non ensis erat: sine militis usu

100
mollia securae peragebant otia gentes.
Ipsa quoque inmunis rastroque intacta nec ullis
saucia uomeribus per se dabat omnia tellus,
contentique cibis nullo cogente creatis
arbuteos fetus montanaque fraga legebant

105
cornaque et in duris haerentia mora rubetis
et quae deciderant patula Iouis arbore glandes.
Ver erat aeternum, placidique tepentibus auris
mulcebant zephyri natos sine semine flores;
mox etiam fruges tellus inarata ferebat,

110
nec renouatus ager grauidis canebat aristis;
flumina iam lactis, iam flumina nectaris ibant,


flauaque de uiridi stillabant ilice mella










EDAD DE PLATA (113-124)

Una vez que, después de haber sido Saturno precipitado al Tártaro tenebroso, el mundo estuvo sometido a Júpiter, llegó la generación de plata, peor que el oro, pero más valiosa que el rubicundo bronce. Júpiter empequeñeció la duración de la primavera antigua, haciendo que el año transcurriese, dividido en cuatro tramos, a través de inviernos, veranos, otoños inseguros y fugaces primaveras. Entonces por primera vez el aire, encendido por tórridos calores, se puso candente, y quedó colgante el hielo producido por los vientos. Entonces por primera vez penetraron los hombres bajo techado; sus casas fueron las cuevas, los espesos matorrales y las ramas entrelazadas con corteza de troncos. Entonces por vez primera fueron las semillas de Ceres enterradas en largos surcos y gimieron los novillos bajo la opresión del yugo.

ARGENTEA AETAS (113-124)


Postquam Saturno tenebrosa in Tartara misso
sub Ioue mundus erat, subiit “argentea proles”,
115
auro deterior, fuluo pretiosior aere.
Iuppiter antiqui contraxit tempora ueris
perque hiemes aestusque et inaequalis autumnos
et breue uer spatiis exegit quattuor annum.
tum primum siccis aer feruoribus ustus
120
canduit, et uentis glacies adstricta pependit;
tum primum subiere domos; domus antra fuerunt
et densi frutices et uinctae cortice uirgae.
Semina tum primum longis Cerealia sulcis
obruta sunt, pressique iugo gemuere iuuenci.













EDAD DE BRONCE Y EDAD DE HIERRO (125-150)

Tras ésta apareció en tercer lugar la generación de bronce, más cruel de carácter y más inclinada a las armas salvajes, pero no por eso criminal. La última es de duro hierro; de repente irrumpió toda clase de perversidades en una edad de más vil metal; huyeron la honradez, la verdad, la buena fe, y en su lugar vinieron los engaños, las maquinaciones, las asechanzas, la violencia y la criminal pasión de poseer. Desplegaban las velas a los vientos, sin que el navegante los conociese aún apenas, y los maderos que por largo tiempo se habían erguido en las altas montañas saltaron en las olas desconocidas, y el precavido agrimensor señaló con largas líneas las divisiones de una tierra que antes era común como los rayos del sol y como los aires. Y no sólo se exigían a la tierra opulenta cosechas y alimentos que ella debía dar, sino que se penetró en las entrañas de la tierra y se excavaron los tesoros, estímulo de la depravación, que ella habíaa escondido llevándolos junto a las sombras de la Estige. Y ya había aparecido el hierro dañino y el oro más dañino que el hierro; apareció la guerra, que combate valiéndose de ambos y con mano sangrienta blande las armas que tintinean. Se vive de la rapiña; ni un huésped puede tener seguridad de su huésped, ni un suegro de su yerno, incluso entre hermanos es rara la avenencia. El marido maquina la ruina de su esposa, y ésta la de su esposo. Madrastras horribles preparan los lívidos venenos del acónito; el hijo averigua antes de tiempo la edad de su padre.

La piedad yace derrotada, y la Virgen Astrea [La Justicia] ha abandonado, última de las divinidades en hacerlo, esta tierra empapada de sangre.

AENEA ET FERREA AETAS (125-150)

125
“Tertia post illam successit aenea proles”,
saeuior ingeniis et ad horrida promptior arma,
non scelerata tamen; “de duro est ultima ferro”.
protinus inrupit uenae peioris in aeuum
omne nefas: fugere pudor uerumque fidesque;
130
in quorum subiere locum fraudesque dolusque
insidiaeque et uis et amor sceleratus habendi.
Vela dabant uentis nec adhuc bene nouerat illos
nauita, quaeque prius steterant in montibus altis,
fluctibus ignotis insultauere carinae,
135
communemque prius ceu lumina solis et auras
cautus humum longo signauit limite mensor.
Nec tantum segetes alimentaque debita diues
poscebatur humus, sed itum est in uiscera terrae,
quasque recondiderat Stygiisque admouerat umbris,
140
effodiuntur opes, inritamenta malorum.
Iamque nocens ferrum ferroque nocentius aurum
prodierat, prodit bellum, quod pugnat utroque,
sanguineaque manu crepitantia concutit arma.
Viuitur ex rapto: non hospes ab hospite tutus,
145
non socer a genero, fratrum quoque gratia rara est;
inminet exitio uir coniugis, illa mariti,
lurida terribiles miscent aconita nouercae,
filius ante diem patrios inquirit in annos:
uicta iacet pietas, et uirgo caede madentis
150
ultima caelestum terras Astraea reliquit.





LA GIGANTOMAQUIA (151-162)

Y para que el cielo sublime no estuviese más libre de angustia que la tierra, dicen que los Gigantes aspiraron a poseer el reino celestial y que amontonaron las montañas levantándolas hasta los elevados astros. Entonces el padre todopoderoso lanzó su rayo, resquebrajó el Olimpo e hizo que el Pelio se desplomase rodando desde el Osa que lo sostenía. Mientras aquellos cuerpos feroces yacían aplastados por su propia mole, dice que la Tierra, regada y empapada de la abundante sangre de sus hijos, dio vida a aquel líquido caliente, y, para evitar que no subsistiera vestigio alguno de su estirpe, lo convirtió en figuras humanas. Pero aquella raza despreció a los dioses y fue violenta y avidísima de crueles carnicerías; bien se reconocía que de sangre habían nacido.


GIGANTOMACHIA (151-162)

Neue foret terris securior arduus aether,
adfectasse ferunt regnum caeleste gigantas
altaque congestos struxisse ad sidera montis.
Tum pater omnipotens misso perfregit Olympum
155
fulmine et excussit subiecto Pelion Ossae.
Obruta mole sua cum corpora dira iacerent,
perfusam multo natorum sanguine Terram
immaduisse ferunt calidumque animasse cruorem
et, ne nulla suae stirpis monimenta manerent,
160
In faciem uertisse hominum; sed et illa propago
contemptrix superum saeuaeque auidissima caedis
et uiolenta fuit: scires e sanguine natos.








16 comentarios:

winsta dijo...

Antonio, no tenía ni idea de "Las edades míticas". Hoy he vuelto a aprender algo nuevo gracias a ti.
Las ilustraciones que acompañan al texto son muy acertadas, como siempre.
Besos y gracias de nuevo por acercarme a lo que desconozco.

(Es terrible como todo degenera edad tras edad y, más terrible aún, preguntarse si habrá otra edad aún más dura e insolidaria que la "Edad de Hierro. Es la última de todas y es la actual, la que teóricamente vivimos ahora.")

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

winsta,

Ahora, para contestarte, me salgo del mundo mítico y me vuelvo al mundo real. Yo creo que las cosas, peor que ahora no pueden ir. Encima tenemos lo de la "crisis". No es del todo cierto que todo envejezca. Hay mujeres, como tú, que no envejecen nunca. Es como si el tiempo no pasara por ellas. Y eso que no te conozco personalmente, pero, por lo que veo que lees y escribes, estoy seguro de que tú eres una de ésas que, a más años, más encanto.

Es un placer leer lo que dices y me dices.

Un beso,

Antonio

carmensabes dijo...

"Corrían también ríos de leche, ríos de néctar, y rubias mieles goteaban de la encina verdeante."

Antonio, no tengo palabras para decir lo magnífico que me resultó tu post...
Un trabajo lleno de detalles y esmero, y apasionante al maxímo su lectura, la cual, volveré a releer, para empaparme hasta sentirme llena.
Las imágenes un lujo, es un placer para los sentidos, entrar y que no queden ganas de irse...

Abrazos

Dilman dijo...

Antonio, la verdad es que hay que contener el aliento para pasar de la fantasía a la realidad y de la realidad a la fantasía para no perderse, magistral la exposición del tema y su presentación en tu bitácora. Estoy convencido que la mitología a través de la historia lo único que hace es transformarse, como lo dice Winsta vivimos la edad de hierro; pero sin salirme de los ciclos mitológicos siento que hay una alborada de una nueva edad de oro que surgirá de la crisis de esta edad. Los síntomas son claros cada vez el número de personas en contra de las guerras y contra el maltrato de los seres vivos crece, la sensibilidad por la vida del planeta ya es un tema obligado en los noticieros y periódicos. Esto de los blogs es otro síntoma donde puede haber una expresión mucho más libre y que puede pasar por encima de los medios tradicionales de comunicación. Por ejemplo le escribía ayer a Soledad que su trabajo nos trasladaba a la edad de oro y eso la convertía en mensajera de los dioses, igual sucede contigo, sino existiera este medio muchos no hubiéramos tenido la opurtunidad de disfrutar de tu generosa sabiduría y entusiasmo acerca de la mitología. Con mucha alegría sigo tus escritos y ahora los de Soledad también. Me considero afortunado de que me haya tocado vivir este segmento de la historia donde puedo contribuir al advenimiento de esa nueva edad dorada.
Muy muy agradecido con tus aportes.

Soledad Sánchez M. dijo...

Antonio, qué buen artículo. He vuelto varias veces para atrás (solamente para recrearme en algún fragmento), mecida además por la música...
La silustraciones, son preciosas y precisas, para pasearlas.

Adoro las edades míticas, pero también soy optimista, y en el mundo real, a pesar de la crisis, sigo confiando en el ser humano.

Porque como tú, pienso que el amor es igual para todos.

Un beso, maestro, y felices sueños.

Soledad.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Soledad,

Tu comentario es exquisito. Todo lo que tú escribes es poesía, aunque esté en prosa. Esa forma que tienes de describir cómo leíste el artículo me fascina. Utilizas unas palabras que son entrañables y muy descriptivas:

Leer el texto
Recrearte en algún fragmento
Meciéndote en los Coros de Las Cantatas de Bach
Pasearte por las imágenes, que calificas de “preciosas” y “precisas”, sirviéndote de una figura literaria (no sé si consciente o inconscientemente)
Citando, sin decirlo, a Virgilio con una bonita frase.

Cuando he leído tu comentario a las siete y media de la mañana, te imaginaba en la madrugada como una Divinidad más en estado de éxtasis creativo, rodeada por todas y cada una de las Nueve Musas, hijas de Zeus, al decir de Hesíodo (Teogonía).

Eres una delicia, y lo es todo lo que te envuelve.

Un beso

Antonio

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Carmen,

Delicioso es tu comentario. Muchas gracias. Estoy de acuerdo en lo que dices de “un placer para los sentidos”. De cuando en cuando hay que salirse del Espíritu (El Espíritu Absoluto de Hegel) y regresar a la tierra en la que vivimos y saborear todo lo que hay en nuestro entorno. Es la sensación que percibo yo, cuando me traslado a tu jardín, tan bien decorado con esas imágenes tan sugestivas y tan expresivas. Es toda una gozada visitarte.

Gracias y un beso,

Antonio

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Dilman,

Muchas gracias por tu extenso, inteligente, comprensivo y apropiado comentario. Poco es lo que yo puedo añadir, salvo que estoy de acuerdo contigo en todo, principalmente en esa visión optimista del futuro. Es que, si uno es optimista, las cosas le van mejor. Cuando uno cree que puede, pues resulta que puede. Válido también es lo contrario.

Son merecidos y más que merecidos los elogios que haces del Blog de nuestra amiga Soledad Sánchez M. Realmente, y en eso estoy de acuerdo contigo, es una gozada pasearse por su jardín, porque su Blog es un jardín lleno de flores, donde se oye una música celestial, que son sus palabras. Todos sus poemas son excelentes, pero resulta que el siguiente es siempre todavía más excelente. Pasa como con el Adonis que aparece en las Metamorfosis de Ovidio, del que dice Ovidio: “Ya es Adonis más guapo que sí mismo”. Es que no se puede decir más, ni nada más grande.

Desde España te envío un cordial saludo,

Antonio

Dilman dijo...

Tu aporte a la cultura es un valor que no se puede desperdiciar y no me queda mas que seguir agradecido con tu trabajo y con las circunstancias que hicieron posible este contacto. Un gran saludo Antonio

mas de mi que de... lirio dijo...

Hola Antonio.
Solo quería decirte que sin duda mi post de hoy también es para ti.
(... y te lo digo al son de la 6ºsinfonia de Beethoven que escucho cada mañana para recordar que las tormentas pasan. Gracias)

Miss Totem dijo...

uf !!! que inculta me siento cada vez que te leo !!! Pero que agradable es aprender contigo !

Magah dijo...

Querido Antonio, aquí desde “mi madriguera”.

Primero quería contarte lo que me ha sucedido con tu blog, siendo yo una mujer bastante ignorante al respecto de los temas que vos tratas en él.
La primera aproximación a tus textos, se me hizo dura y por momentos inaccesible, pero como soy una testaruda, y me fue fácil entender que en este espacio tuyo, hay cosas interesantísimas para instruirse y leer, insistí en la lectura, apropiándome paulatinamente de un léxico casi nuevo para mí. Así en las sucesivas entradas, la cosa ya me resultaba mas familiar, y comencé a disfrutar de lo que tan lindo publicas.

Hoy he disfrutado mucho de este escrito, y como terrenal romántica empedernida, se me hizo que esas edades podríamos ubicarlas en un paralelismo con las edades del amor, los pasos y tiempos de una pareja. Es para desarrollarlo, no te parece?... esto ha venido asociado con la poetisa que tan bien supo decir, por aquellos remotos tiempo, lo que sentía frente al enamoramiento, condición sin duda humana y atemporal, no hay épocas para ello.

Te dejo un fuerte abrazo y me alegra haberte encontrado.

Magah

Magah dijo...

Solo después de escribirte, he leído los comentarios de cada uno de tus seguidores, ellos han sabido decir de mejor manera, lo importante que es tu blog para quien deseamos y necesitamos de estas buenas cosas.
Coincido con cada uno de ellos.

Otro abrazo

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Dilman,

Muchas gracias por prestarle tanta atención a mis escritos. Creo que eres una persona con un nivel cultural muy alto, pues tus comentarios son siempre acertados y eso es de agradecer.

Gracias por mostrar tanto interés por mi espacio.

Seguiremos en contacto.

Un abrazo,

Antonio

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Miss Totem,

No debes sentirte inculta. Inculto es el que no está dispuesto a aprender nada. Todos tenemos que aprender de los demás y los que somos conscientes de que hay muchas cosas que no sabemos, pues, según creo, somos los que iremos aprendiendo nuevas cosas cada día. Eso nos pasa a todos. Y todas.

Lo de “aprender conmigo”, ¿me lo tomo a lo literal? Porque “contigo/conmigo” significa “en compañía de”. ¿Te imaginas los dos tomando un café, o lo que sea, en una terraza, a mediodía, disfrutando del aire sano de la calle y hablando de cualquier cosa? Seguro que sería divertido y enriquecedor.

Yo no pierdo la Esperanza, porque la Esperanza es lo último que se pierde. Es lo único que quedó en la Caja de Pandora, cuando se abrió. Es uno de los Mitos que nos explica Hesíodo.

Un beso,

Antonio

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Magah, amiga,

Cada vez que sales de “tu madriguera” y te encuentro en mi rincón (claro, como ya te he comentado alguna vez, yo no puedo decir que tenga “madriguera”), experimento una gran alegría. Es como si una musa viniese desde el hemisferio Sur y de una forma mágica se hubiese traslado acá.

De verdad, que escribes muy bien y tienes unas ideas que es una gozada pasearlas por la mente y la imaginación de uno. Con ese aire argentino que “vos le das a vuestros escritos, linda mina –porque yo estoy seguro de que vos lo sos-, me siento como si estuviese en esa linda tierra en la que pasé uno de los mejores meses de mi vida”.

“¿Vos no pensás que es mágico que yo me pase horas hablando de las “Cuatro Edades Míticas” de Ovidio, luego nos venga nuestra común amiga Soledad Sánchez M. con su imagen de la pintura de Klimt de “Las tres edades de la mujer” y el lindo poema que ella da a luz con el mismo título, luego vengás vos con “las Tres Edades del Amor” -¿podrías sugerirle a Soledad que nos escribiese un poema con ese título?-, y después vuelva yo, en mi nueva ENTRADA con “Las Cinco Razas Míticas” de Hesíodo?”

¿No es mágico que seamos tres también quienes andamos merodeando con el mismo tema? Parecemos un trío perfecto, una especie de Trinidad –no diré Santísima, porque los Santos no son humanos.

Te dejo un fuerte abrazo, y un beso (como se dan en vuestra linda tierra),

Antonio