ANTONIO MARTÍN ORTIZ
ANTONIO MARTÍN ORTIZ
EN ESTA POSICIÓN ME HE PASADO LA MAYOR PARTE DE MI VIDA.
AQUÍ Y ASÍ ME TENÉIS.

Omne tulit punctum qui miscuit utile dulci.
OMNE TVLIT PVNCTVM QVI MISCVIT VTILE DVLCI.
(Q. Horatius Flaccus, Epistula ad Pisones, 343)
Ganó todo mérito el que mezcló lo útil con lo agradable.

VERANO DE 1964 EN SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia

<strong>VERANO DE 1964 EN <em>SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia</em></strong>
Mi padre [R.I.P.], un amigo (Josep Ma. Riba i Armenter [R.I.P.]), mi hermana Simona, yo mismo, mi hermana Rosario,
mi hermano Pepe, mi madre [R.I.P.], otro amigo (Josep Amiell):
PATRI MATRIQVE MEIS IN MEMORIAM: Descansen en Paz los dos juntos
.
"Cuando uno ha perdido a su padre y a su madre, se ha quedado sin referencia al pasado".
(Frase mía, que yo, como bien nacido, les dedico a quienes me dieron la Vida y me abrieron el Camino para ser Feliz)
A mí, lo mismo que a Ovidio (Tristia, I, III, 4):
Labitur ex oculis nunc quoque gutta meis.
Todavía ahora se me resbala una lágrima de los ojos, los míos.

Recojo y comparto la frase, más optimista, de mi amigo Carlos Hernández, Chacien: ”Lo que en verdad mata es el olvido”.
No es mi caso, porque yo, estas cosas, no las olvido.

EQUITACIÓN AL SON DE POLCAS VIENESAS

Si quieres disfrutar de la maravilla de ver a los caballos de la Escuela Española de Equitación de Viena danzando al son de las polcas de los Strauss,
PINCHA EN UNO DE LOS ENLACES SIGUIENTES:

1) Spanish Riding School Vienna
2) Spanische Hofreitschule
3) Beliebte Annen-Polka
4) Best Equestrian Art School of Europe 251107.
Ejercicios de doma de caballos

martes, 27 de julio de 2010

HESÍODO. TEOGONÍA: LOS HIJOS DE LA NOCHE Y LA DISCORDIA




Hijos de Nix [La Noche]
y Eris [La Discordia]

Parió Nix [La Noche] al maldito Moros [El Destino], a la negra Ker [La Enfermedad, La Muerte] y a Thánatos [La Muerte]; parió también a Hipnos [El Sueño] y engendró la tribu de los Oniros [Los Ensueños]. Luego además la diosa, la oscura Nix [La Noche], dió a luz, sin acostarse con nadie, a Momo [Dios de la Risa y la Burla], a la dolorosa Oizís [La Aflicción] y a las Hespérides que, al otro lado del ilustre Océano, cuidan las bellas manzanas de oro y los árboles que producen el fruto. Parió igualmente a las Moiras [Las Parcas, diosas del Destino] y las Keres [Las Enfermedades, La Muerte], vengadoras implacables: a Cloto, a Láquesis y a Átropo, que conceden a los mortales, cuando nacen, la posesión del Bien y del Mal y persiguen los delitos de hombres y dioses. Nunca cejan las diosas en su terrible cólera antes de aplicar un amargo castigo a quien comete delitos. También alumbró a Némesis [La Venganza], azote para los hombres mortales, la funesta Nix [La Noche]. Después de ella tuvo a Apate [El Fraude], a Filotes [El Amor carnal] y a la funesta Geras [La Vejez], y engendró a la astuta Eris [La Discordia]. Por su parte la maldita Eris [La Discordia] parió al doloroso Ponos [El Trabajo, El Cansancio], a Lete [El Olvido], a Limos [El Hambre] y a Algea [El Dolor], a las Hisminas [Los Combates], las Macas [Las Peleas], los Fonos [Los Asesinatos], las Androctasias [Las Matanzas de hombres], los Neikea [Las Discordias], los Pseudologos [Los Discursos mendaces], las Anfilogías [Las Disputas], a Disnomía [La Ilegalidad] y a Ate [La Desgracia], todos ellos compañeros inseparables, y a Horcos [La Deidad que venga a los Perjuros], el que más dolores propicia a los hombres de la tierra siempre que alguno perjura voluntariamente.
Hesíodo, Teogonía, 211-232
Origen del Texto Castellano, con algunas modificaciones


Νὺξ δ᾽ ἔτεκε στυγερόν τε Μόρον καὶ Κῆρα μέλαιναν
καὶ Θάνατον, τέκε δ᾽ Ὕπνον, ἔτικτε δὲ φῦλον Ὀνείρων.
δεύτερον αὖ Μῶμον καὶ Ὀιζὺν ἀλγινόεσσαν
οὔ τινι κοιμηθεῖσα θεῶν τέκε Νὺξ ἐρεβεννή,
Ἑσπερίδας θ᾽, αἷς μῆλα πέρην κλυτοῦ Ὠκεανοῖο
χρύσεα καλὰ μέλουσι φέροντά τε δένδρεα καρπόν·
καὶ Μοίρας καὶ Κῆρας ἐγείνατο νηλεοποίνους,
[Κλωθώ τε Λάχεσίν τε καὶ Ἄτροπον, αἵ τε βροτοῖσι
γεινομένοισι διδοῦσιν ἔχειν ἀγαθόν τε κακόν τε,]
αἵ τ᾽ ἀνδρῶν τε θεῶν τε παραιβασίας ἐφέπουσιν,
οὐδέ ποτε λήγουσι θεαὶ δεινοῖο χόλοιο,
πρίν γ᾽ ἀπὸ τῶι δώωσι κακὴν ὄπιν, ὅστις ἁμάρτηι.
τίκτε δὲ καὶ Νέμεσιν πῆμα θνητοῖσι βροτοῖσι
Νὺξ ὀλοή· μετὰ τὴν δ᾽ Ἀπάτην τέκε καὶ Φιλότητα
Γῆράς τ᾽ οὐλόμενον, καὶ Ἔριν τέκε καρτερόθυμον.
αὐτὰρ Ἔρις στυγερὴ τέκε μὲν Πόνον ἀλγινόεντα
Λήθην τε Λιμόν τε καὶ Ἄλγεα δακρυόεντα
Ὑσμίνας τε Μάχας τε Φόνους τ᾽ Ἀνδροκτασίας τε
Νείκεά τε Ψεύδεά τε Λόγους τ᾽ Ἀμφιλλογίας τε
Δυσνομίην τ᾽ Ἄτην τε, συνήθεας ἀλλήληισιν,
Ὅρκόν θ᾽, ὃς δὴ πλεῖστον ἐπιχθονίους ἀνθρώπους
πημαίνει, ὅτε κέν τις ἑκὼν ἐπίορκον ὀμόσσηι·

Hesíodo, Θεογονία 211-232

Origen del Texto Griego

Si quieres leer una estupenda traducción en Francés, de Paul Mazon, y revisar el texto Griego, puedes hacerlo pinchando en la imagen correspondiente, o en los siguientes enlaces:

Portada del libro
Página 39
Página 40


lunes, 26 de julio de 2010

ANAXIMANDRO DE MILETO:
UN GIGANTE DE LA FÍSICA EN EL VI AC

Anaximandro
Anaximandro

ANAXIMANDRO DE MILETO:
UN GIGANTE DE LA FÍSICA
EN EL VI AC

...........ANAXIMANDRO

Anaximandro, hijo de Praxíades de Mileto, dijo que el principio y el elemento es lo indefinido, sin distinguir el aire, el agua o cualquier otra cosa ... fue también el primero en inventar un gnomon (*) y lo colocó sobre los relojes de Sol en Lacedemonia, según dice Favorino en su Historia Varia, para marcar los solsticios y equinocios, y construyó relojes. Fue el primero en trazar el perímetro de la Tierra y el Mar y construyó también una esfera celeste.
(D-K 12 A 1) D. Laercio, II, 1-2

(*) (Del lat. gnomon, y éste del gr. γνώμων).
Indicador de las horas en los relojes solares más comunes, frecuentemente en forma de un estilo.

Antiguo instrumento de astronomía, compuesto de un estilo vertical y de un plano o círculo horizontal, con el cual se determinaban el acimut y altura del Sol, observando la dirección y longitud de la sombra proyectada por el estilo sobre el expresado círculo.

.............ΑΝΑΞΙΜΑΝΔΡΟΣ

Ἀναξίμανδρος Πραξιάδου Μιλήσιος. οὗτος ἔφασκεν ἀρχὴν
καὶ στοιχεῖον τὸ ἄπειρον, οὐ διορίζων ἀέρα ἢ ὕδωρ ἢ ἄλλο τι....
Εὗρεν δὲ καὶ γνώμονα πρῶτος καὶ ἔστησεν ἐπὶ τῶν σκιοθήρων
ἐν Λακεδαίμονι, καθά φησι Φαβωρῖνος ἐν Παντοδαπῇ ἱστορίᾳ
(FHG iii. 581), τροπάς τε καὶ ἰσημερίας σημαίνοντα· καὶ ὡρο-
σκόπια κατεσκεύασε. καὶ γῆς καὶ θαλάσσης περίμετρον πρῶτος
ἔγραψεν, ἀλλὰ καὶ σφαῖραν κατεσκεύασε
.
..................... Torso encontrado en Mileto. Museo del Louvre

Los lacedemonios fueron avisados por el físico Anaximandro de que abandonaran la ciudad y las casas y pasaran la noche preparados en el campo, porque estaba cerca un terremoto. En aquella ocasión la ciudad entera se derrumbó y la cumbre del monte Taigeto se resquebrajó como la popa de una nave.
(D-K 12 A 5ª) Cicerón, De diuinatione, I, 50, 112

Ab Anaximandro physico moniti Lacedaemonii sunt, ut urbem et tecta linquerent armatique in agro excubarent, quod terrae motus instaret, tum cum et urbs tota corruit et monte Taygeto extrema montis quasi puppis auolsa est.

Anaximandro, Metrodoro de Quíos y Crates dicen que arriba de todo está apostado el Sol, después de él la Luna y bajo ellos las Estrellas fijas y los Planetas.
(D-K 12 A 18) Aecio, II, 15, 6

La Tierra está suspendida en el aire, y nada la sostiene. Permanece en su sitio a causa de su equidistancia de todas las cosas.
(D-K 12 A 11) Hipólito, Ref. I, 6, 3
....................................... ÁGORA de Mileto

Dice además que el hombre, originariamente, surgió de animales de otras especies, porque las demás especies se alimentan pronto por sí mismas, y sólo el hombre necesita de un largo período de crianza. Por ello, si originariamente hubiera sido como es [ahora], no hubiera podido sobrevivir
(D-K 12 A 10) Ps. Plutarco, Strom., 2
...................................................Mileto

Pues los que supusieron que los mundos eran infinitos en número, como los seguidores de Anaximandro, Leucipo y Demócrito y, después de ellos, los de Epicuro, supusieron que nacían y perecían durante un tiempo infinito, naciendo siempre unos y pereciendo otros; y afirmaban que el movimiento era eterno...
(D-K 12 A 17) Simplicio, Fís. 1121, 5
......................................... Mapa de Mileto

No pensó (Anaximandro) que cada cosa naciera de una sola, como Tales del agua, sino de sus propios principios, y creyó que los principios de las cosas singulares eran infinitos y daban origen a mundos innumerables y a cuantas cosas que en ellos nacen; y sostuvo que estos mundos, ora se disuelven, ora nacen otra vez, según la edad a la que cada uno pudo sobrevivir.
(D-K 12 A 17) Agustín., Ciu. Dei, VIII, 2

Non enim ex una re sicut Thales ex umore, sed ex suis propriis principiis quasque res nasci putauit. quae rerum principia singularum esse credidit infinita, et innumerabiles mundos gignere et quaecumque in eis oriuntur eosque mundos modo dissolui modo iterum gigni existimavit, quanta quisque aetate sua manere potuerit.
.........................................STOA de Mileto

Las traducciones al Castellano se encuentran en:
http://www.filosofia.org/cur/pre/aximafyt.htm

Los textos Griegos y Latinos están tomados de:
Diels Hans and Kranz Walther. Die Fragmente der Vorsokratiker. Berlin: Weidmann 1903. Second edition 1906; third 1912; fourth 1922; fifth by Walther Kranz 1934; sixth 1952 (many reprints)

Imágenes de Mileto
http://commons.wikimedia.org/wiki/Miletus

Santuario de Apolo en Mileto
Anaximandro

ANA MARÍA, MI PARTE FEMENINA,
ES LA QUE DECORA NUESTRO HOGAR





Quis non malarum, quas amor curas habet,
haec inter obliuiscitur?
Horatius, Epodon Liber, II, 37-8 (Beatus ille)

¿Quién, entre estas delicias, no se olvida de las malas preocupaciones que trae consigo el amor?


Ana María (mi parte femenina) decora nuestro hogar.
Si queréis ver todas las imágenes, pincháis aquí mismo,
y, si queréis dar vuestra opinión,
podéis hacerlo en COMENTARIOS


sábado, 19 de junio de 2010

UN EJEMPLO SOBERBIO DE SONRISA VERTICAL: LA DESFLORACIÓN DE LA DESPOSADA EN EL CENTÓN NUPCIAL
DE D. M. AUSONIO

Fresco de un dormitorio, en Pompeya

Edición de Ausonio


Decimus Magnus Ausonius

Décimo Magno Ausonio (Burdigala [Burdeos], circa 310 - circa 395), poeta que escribió en Latín, es un fiel reflejo, en muchos aspectos, de la sociedad burguesa y provincial del siglo IV. Enseñó gramática y retórica y fue preceptor de Graciano, bajo cuyo reinado fue cónsul (379). Es autor del poema descriptivo Mosela, de La efemérides y de Las Églogas, obras de carácter didáctico. Murió convertido al Cristianismo.

Entre sus obras cabe destacar el Cento Nuptialis [El centón Nupcial], una obra breve compuesta de 131 versos hexámetros, en la que también hay algunos fragmentos en prosa. Los versos de dicha obra están todos formados por hemistiquios de las obras de Virgilio, es decir, la primera o segunda parte en la que la diéresis o pausa principal divide en dos partes desiguales todos los versos de Virgilio. Las referencias a tales versos virgilianos pueden encontrarse en cualquier edición de calidad.

Encajando así fragmentos de versos virgilianos, Ausonio escribe una obra que viene a ser todo el ceremonial que se celebraba en una boda en los mejores tiempos de la Roma Clásica. Es impresionante el dominio que Ausonio tiene de Virgilio. Como sabemos que ejerció de profesor de Gramática y Retórica, no sería de extrañar que Ausonio se supiese de memoria la obra entera de Virgilio.

Dicha obra da nueva vida y sentido a los versos de Virgilio, de forma que nos encontramos ante un texto atrevido, osado, obsceno incluso, y algo más, dependiendo de la sensibilidad de cada uno.

Es un Ausonio muy diferente al del

Collige, uirgo, rosas, dum flos novas et nova pubes,
et memor esto aevum sic properare tuum

Coge, niña, las rosas, mientras existe la flor fresca y la nueva juventud,
y ten memoria de que así corre tu tiempo.

Que es un poema de autor desconocido, pero cuyo tópico viene siendo atribuido a Ausonio desde hace mucho tiempo, como uno de sus epigramas y que aparece en los manuscritos en el Appendix Vergiliana con el título De rosis nascentibus [Sobre el nacimiento de las rosas] (versos 49-50).

Puede verse aquí el texto completo en Latín haciendo click aquí mismo.

El Cento Nuptialis está formado por las siguientes partes:

1. AVSONIVS PAVLO SALVTEM (2849 palabras en prosa)
AUSONIO SALUDA A PAULO
2. PRAEFATIO (versos 1-11)
PREFACIO
3. CENA NVPTIALIS (versos 12-32)
EL BANQUETE NUPCIAL
4. DESCRIPTIO EGREDIENTIS SPONSAE
(versos 33-45)
DESCRIPCIÓN DE LA SALIDA DE LA ESPOSA
5. DESCRIPTIO EGREDIENTIS SPONSI (versos 46-56)
DESCRIPCIÓN DE LA SALIDA DEL ESPOSO
6. OBLATIO MVNERVM (versos 57-66)
OFRENDA DE LOS REGALOS
7. EPITHALAMIVM VTRIQVE (versos 67-79)
EPITALAMIO EN HONOR DE AMBOS ESPOSOS
8. INGRESSVS IN CVBICVLVM (versos 80-100)
ENTRADA EN LA CÁMARA NUPCIAL
9. PARECBASIS (365 palabras en prosa)
DIGRESIÓN
10. IMMINVTIO (versos 101-131)
LA DESFLORACIÓN
11. CONTENTUS ESTO, PAVLE MI
CONTÉNTATE, PAULO AMIGO
EPÍLOGO JUSTIFICATIVO (229 palabras en prosa)


AVSONII BVRDIGALENSIS OPERA

Hoy os propongo para su lectura el fragmento correspondiente a la DESFLORACIÓN de la desposada, que nos es descrita con todo lujo de detalles, y con un aire combativo y de lucha, como bien corresponde al Virgilio que tan bien describió las hazañas y gestas de tantos guerreros.

Teniendo en cuenta que Virgilio era muy tímido y recatado, podemos estar seguros de que, si la composición de Ausonio tuviese la posibilidad de llegar a su conocimiento, Virgilio se quedaría sorprendido, avergonzado y desorientado totalmente, por el uso que se ha hecho de sus versos. No en vano a Virgilio sus amigos, en tono cariñoso, le llamaban Παρθένιας, algo así como El Doncellas, aludiendo a su nombre, que relacionaban con Virgo [Doncella), y a su carácter, tímido y recatado.

Monument to Ausonius in Milan - Scuole Palatine

LA DESFLORACIÓN

(Están separados por líneas inclinadas los hemistiquios correspondientes a los versos de Virgilio).

Cuando se encuentran juntos / en la soledad de la noche oscura, / y Venus en persona los llena de frenesí, / se aprestan a nuevos combates. / Se alza él erecto; / y, a pesar de todos los esfuerzos inútiles de ella, / se abalanza sobre su boca y su rostro, / y, pierna contra pierna, ardiente de pasión, la acosa, / tratando de alcanzar implacable partes más ocultas: / un vergajo que la ropa ocultaba, / rojo como las sanguinolientas bayas del yezgo y el minio, / con la cabeza descubierta / y los pies entrelazados, / monstruo horrible, deforme, gigantesco y sin ojos, / saca él de entre sus piernas, y, ciego de pasión, se abalanza sobre la temblorosa esposa. /
(101-109)

En un lugar apartado, / al que conduce un estrecho sendero, hay una hendidura inflamada y palpìtante; / de una oscuridad despide un hedor mefítico. / A ningún ser casto le es permitido franquear este umbral de infamia. / Aquí se abre una caverna horrenda: / tales eran las emanaciones que salían de sus tenebrosas fauces, / que ofendían el olfato. /
(110-114)

Aquí se encamina el joven por una ruta que conoce bien, / y, tendiéndose sobre la esposa, / blande con el impulso de todas sus fuerzas una tosca lanza llena de arrugas y áspera de corteza. / Híncase la lanza y en el hondo bebió la sangre virginal. /
(115-118)

La cóncava caverna resonó y dio un gemido. / Ella, sintiéndose morir, arranca el dardo con las manos, pero, entre los huesos, / la punta por la herida / ha penetrado profundamente en la carne viva. / Por tres veces ella, incorporándose y apoyándose sobre el codo, se levantó, tres veces volvió a caer desplomada sobre el lecho. / Él permanece impasible. /
(119-124)

No hay pausa ni descanso: / asido y fijo a su timón, / en ningún momento lo soltaba y mantenía los ojos clavados en las estrellas. / Recorre ida y vuelta el camino una y otra vez / y, sacudiendo el vientre, / traspasa sus costados / y los pulsa con plectro ebúrneo. /
(125-127)

Ya están casi al final de su carrera y, agotados, se acercaban a la meta: / entonces una agitada respiración sacude sus miembros y seca sus bocas; ríos de sudor corren por todo su cuerpo. / Él se desploma exánime, / mientras de su miembro el semen gotea.
(129-131)

(Ausonio, Centón Nupcial, 101-131)

Traducción, con algunos cambios de puntuación, de Enrique Montero Cartelle, en BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, Núm.41, Editorial GREDOS, Madrid 1981.

The Vergilius Romanus (Vatican City, Biblioteca Apostolica, Cod. Vat. lat. 3867), also known as the Roman Vergil, is a 5th century illuminated manuscript of the works of Virgil. It contains the Aeneid, the Georgics, and some of the Eclogues. It is one of the oldest and most important Vergilian manuscripts. It is 332 by 323 mm with 309 vellum folios. It was written in a rustic capitals with 18 lines per page.

IMMINVTIO

Postquam congressi sola sub nocte per umbram
et mentem Venus ipsa dedit, noua proelia temptant.
Tollit se arrectum: conantem plurima frustra
occupat os faciemque, pedem pede feruidus urget,
perfidus alta petens: ramum, qui ueste latebat,
sanguineis ebuli bacis minioque rubentem
nudato capite et pedibus per mutua nexis,
monstrum horrendum, informe, ingens, cui lumen ademptum
eripit a femine et trepidanti feruidus instat.
(101-109)

Est in secessu, tenuis quo semita ducit,
ignea rima micans: exhalat opaca mephitim.
Nulli fas casto sceleratum insistere limen.
Hic specus horrendum: talis sese halitus atris
faucibus effundens nares contingit odore.
(110-114)

Huc iuuenis nota fertur regione uiarum
et super incumbens nodis et cortice crudo
intorquet summis adnixus uiribus hastam.
Haesit uirgineumque alte bibit acta cruorem.
(115-118)

Insonuere cauae gemitumque dedere cauernae.
Illa manu moriens telum trahit, ossa sed inter
altius ad uiuum persedit uulnere mucro.
Ter sese attollens cubitoque innixa leuauit,
ter reuoluta toro est. Manet imperterritus ille;
(119-124)

nec mora nec requies: clauumque affixus et haerens
nusquam amittebat oculosque sub astra tenebat.
Itque reditque uiam totiens uteroque recusso
transadigit costas et pectine pulsat eburno.
(125-127)

Iamque fere spatio extremo fessique sub ipsam
finem aduentabant: tum creber anhelitus artus
aridaque ora quatit, sudor fluit undique riuis,
labitur exsanguis, destillat ab inguine uirus.
(129-131)

(Ausonius, Cento Nuptialis, 101-131)

Texto Latino, con algunos cambios de grafía, pinchando aquí, donde podréis encontrar el texto Latino en su totalidad.


Dionysischer Fries mit gegeißeltem Mädchen und Bacchantin, Detail
"Villa of the Mysteries (Pompeii)"
Pompejanischer Maler um 60 v. Chr.

lunes, 7 de junio de 2010

¿TÚ TAMBIÉN, HIJO MÍO?
Tu quoque fili mi? Καὶ σὺ τέκνον;

EL TIRANICIDIO DE JULIO CÉSAR
EN EL SENADO ROMANO

Marcus Iunius Brutus, uno de los asesinos de Julio César
National Museum of Rome – Palazzo Massimo alle Terme, Rome, Italy
Male portrait, so-called “Brutus”. Marble, Roman artwork, 30–15 BC. From the Tiber, Rome.
Ground floor, gallery I
Photographer Marie-Lan Nguyen (2006)

Lucius Iunius Brutus, antepasado remoto del asesino de Julio César
Bruto Capitolino
IV-III secolo a.C.
Bronzo
cm 69
Dati di acquisizione: Dono Cardinal de' Carpi (1564)
Inventario: inv. MC1183

So-called “Capitoline Brutus”. Bronze, Roman artwork of the Republican Era, 4th-3rd centuries BC. The bust is a modern addition.
Gaius Iulius Caesar

Cayo Suetonio Tranquilo, Gaius Suetonius Tranquillus, (circa 70 – circa 140), comúnmente conocido como Suetonio, fue un historiador y biógrafo romano de la época del emperador romano Trajano. Estuvo en el círculo de amistades del propio Plinio el Joven y, al final, del mismo emperador Adriano, hasta que cayó en desgracia por enemistarse con él. Su obra más importante es Las vidas de los doce Césares (De uita Caesarum), donde narra las vidas de los gobernantes de Roma desde Julio César hasta Domiciano.


Os presento hoy el capítulo referente al asesinato de Julio César en el Senado Romano, el más renombrado Tiranicidio o Magnicidio que se conoce en la Historia Antigua, ocurrido el día quince, es decir, Las Idus, que no Los Idus, de Marzo del 44 aC.


LXXXII. En cuanto se sentó, lo rodearon los conspiradores con pretexto de saludarle; en el acto Címber Telio, que se había encargado de comenzar, acercósele como para dirigirle un ruego; mas, negándose a escucharlo e indicando con el gesto que dejara su petición para otro momento, lo cogió de la toga por ambos hombros, y, mientras exclamaba César: "Esto es violencia", uno de los Casca, que se encontraba a su espalda, lo hirió algo más abajo de la garganta. Cogióle César el brazo, se lo atravesó con el punzón y quiso levantarse, pero un nuevo golpe lo detuvo. Viendo entonces puñales levantados por todas partes, envolvióse la cabeza en la toga y bajóse con la mano izquierda los paños sobre las piernas, a fin de caer más noblemente, manteniendo oculta la parte inferior del cuerpo. Recibió veintitrés heridas, y sólo a la primera lanzó un gemido, sin pronunciar ni una palabra. Sin embargo, algunos escritores refieren que, viendo avanzar contra él a M. Bruto, le dijo en lengua griega: "¡Tú también, hijo mío!" (*) Cuando lo vieron muerto, huyeron todos, quedando por algún tiempo tendido en el suelo, hasta que, al fin, tres esclavos lo llevaron a su casa en una litera, de la que pendía uno de sus brazos. Según testimonio del médico Antiscio, entre todas sus heridas sólo era mortal la segunda que había recibido en el pecho. Los conjurados querían arrastrar su cadáver al Tíber, adjudicar sus bienes al Estado y anular sus disposiciones; pero el temor que les infundieron el cónsul M. Antonio y Lépido, jefe de la caballería, les hizo renunciar a su designio.

(*) El tratamiento de hijo es cariñoso. No es que Marco Junio Bruto fuese hijo de Julio César, aunque sí es cierto que Julio César tuvo, entre sus amantes, también a Servilia Cepionis, la madre de Bruto.

Cayo Suetonio Tranquilo, Vidas de los Los doce Césares, I, Julio César, LXXXII.

Para ver el origen de la traducción, en la que he introducido algunos cambios, haced click aquí.

Observación: si queréis conocer los prodigios siniestros que precedieron y se sucedieron al asesinato de Julio César, podéis hacerlo pinchando aquí mismo.

LXXXII. [1] Assidentem conspirati specie officii circumsteterunt, ilicoque Cimber Tillius, qui primas partes susceperat, quasi aliquid rogaturus propius accessit renuentique et gestu[m] in aliud tempus differenti ab utroque umero togam adprehendit: deinde clamantem: ista quidem uis est! alter e Cascis auersum uulnerat paulum infra iugulum. [2] Caesar Cascae brachium arreptum graphio traiecit conatusque prosilire alio uulnere tardatus est; utque animaduertit undique se strictis pugionibus peti, toga caput obuoluit, simul sinistra manu sinum ad ima crura deduxit, quo honestius caderet etiam inferiore corporis parte uelata. atque ita tribus et uiginti plagis confossus est uno modo ad primum ictum gemitu sine uoce edito, etsi tradiderunt quidam Marco Bruto irruenti dixisse: καὶ σὺ τέκνον; [3] exanimis diffugientibus cunctis aliquamdiu iacuit, donec lecticae impositum, dependente brachio, tres seruoli domum rettulerunt. nec in tot uulneribus, ut Antistius medicus existimabat, letale ullum repertum est, nisi quod secundo loco in pectore acceperat. [4] Fuerat animus coniuratis corpus occisi in Tiberim trahere, bona publicare, acta rescindere, sed metu Marci Antoni consulis et magistri equitum Lepidi destiterunt.


MS 2913 CALENDAR WITH GOLDEN NUMBERS, FEASTDAYS, OCCUPATIONS OF THE MONTHS AND HOURS OF LIGHT AND DARKNESS, TABLE WITH GOOD AND EVIL DAYS

sábado, 29 de mayo de 2010

CURIOSIDADES EN
LAS NOCTES ATTICAE

DE AULO GELIO:
EPITAFIOS DE
PACUVIO, PLAUTO Y NEVIO


Aulo Gelio nació en Roma en los primeros años del Principado de Adriano, posiblemente entre el 126 y el 130 aC.. No se sabe con certeza la fecha de su muerte. Tuvo una educación esmerada, estudiando con los mejores maestros de su tiempo, como Herodes Ático, Frontón o Apolinario. Su única obra son Las Noches Áticas, que empezó a escribir en las largas noches de un invierno que pasó en el Ática, y que terminó en Roma. En ella anotó desordenadamente todas las curiosidades que oía o leía en otros libros. Está dividida la obra en 20 libros, de los que nos han llegado todos menos el octavo. Contiene notas sobre historia, geometría, gramática, filosofía, y casi cualquier otra materia, y fragmentos de otros autores cuya obra se ha perdido. Es una obra interesante, más que por su valor literario, porque nos da noticias de eventos y circunstancias que, de otra forma, no conoceríamos.

En el fragmento que les propongo hoy, nos recuerda los supuestos epitafios de Gneo Nevio, que vivió en el siglo III aC. y escribió Comedias, Tragedias, y un Poema Épico, el Bellum Poenicum [La Guerra Púnica]; Tito Maccio Plauto (251-184), el más grande comediógrafo Romano, que escribió unas 130 Comedias, de las que sólo conservamos 21; y Marco Pacuvio (220-130), considerado el mayor poeta trágico de la República Romana, pero del que sólo conservamos algunos fragmentos.


Máscara Cómica
Bild: Aulus Gellius (gest. 180 AD) beim nächtlichen Exzerpieren (Frotnispiz einer Ausgabe der »Noctes Atticae«, Amsterdam: Elzevir 1651)

Epitafios de tres poetas antiguos, Nevio, Plauto y Pacuvio, escritos por ellos mismos y esculpidos en sus sepulcros.

Tres poetas ilustres, Cn. Nevio, M. Plauto, M. Pacuvio, han compuesto cada uno una inscripción para servir de epitafio a su tumba. La elegancia y la belleza de estos textos me han incitado a insertarlos en esta selección. El epitafio de Nevio se resiente un poco del orgullo de los poetas de la Campania: los elogios que se prodiga a sí mismo podrían parecer merecidos, si hubiesen salido de otra boca:

Si los Inmortales pudiesen llorar a un Mortal, la Musas divinas derramarían sus lágrimas sobre la tumba del poeta Nevio. Desde que él descendió a las riberas sombrías, en Roma se han olvidado de hablar en Latín.

Sigue a continuación el epitafio de Plauto. Nosotros dudaríamos en atribuirlo a este escritor, si M. Varrón no lo hubiera incluido en el primer libro de su obra sobre Los Poetas:

Desde que Plauto nos ha sido arrebatado por la muerte, La Comedia está en duelo, La Escena está desierta: Las Risas, Los Juegos, La Comedia, La Poesía en verso libre, derraman conjuntamente lágrimas sobre su tumba.

Los versos de Pacuvio son un modelo de modestia, de pureza; son dignos de su gravedad llena de elegancia:

Joven hombre, por mucha prisa que tengas, este mármol te llama. Acércate y lee: Aquí descansa el poeta Pacuvio. Es lo que yo quería decirte. Adiós.

Aulo Gelio, Noches Áticas, I, XXIV

Texto Latino

Tria epigrammata trium ueterum poetarum, Naeuii, Plauti, Pacuuii, quae facta ab ipsis sepulcris eorum incisa sunt.

[1] Trium poetarum inlustrium epigrammata, Cn. Naeuii, Plauti, M. Pacuuii, quae ipsi fecerunt et incidenda sepulcro suo reliquerunt, nobilitatis eorum gratia et uenustatis scribenda in his commentariis esse duxi.

[2] Epigramma Naeui plenum superbiae Campanae, quod testimonium iustum esse potuisset, nisi ab ipso dictum esset:

Inmortales mortales si foret fas flere,
flerent diuae Camenae Naeuium poetam.
Itaque postquam est Orcho traditus thesauro,
obliti sunt Romae loquier lingua Latina.

[3] Epigramma Plauti, quod dubitassemus, an Plauti foret, nisi a M. Varrone positum esset in libro de poetis primo:

Postquam est mortem aptus Plautus, Comoedia luget,
Scaena est deserta, dein Risus, Ludus Iocusque
et Numeri innumeri simul omnes conlacrimarunt.

[4] Epigramma Pacuuii uerecundissimum et purissimum dignumque eius elegantissima grauitate:

Adulescens, tam etsi properas, hoc te saxulum
rogat ut se aspicias, deinde, quod scriptum est, legas.
Hic sunt poetae Pacuui Marci sita
ossa. Hoc uolebam, nescius ne esses. Vale.

Aulus Gellius, Noctes Atticae, I, XXIV


Aurelii prudentii clementis; Quae existant, Recensvit et adnotationibus illustravit Ch. Cellarius que et indices copiosiores rerum et verborum addidit.; Halae Magdeburgicae; Sumtibus Orphanotrophei; 1703; 559S; Gebunden in Leder; Mit gebunden Coelii Sedvlii, poetae interchristianos veteres elegantisimi; Literatur; Alte Buecher; ID:28027

viernes, 21 de mayo de 2010

EL CONEJO [CVNNVS & CVNICVLVS]: BIBLIOGRAFÍA

He comprobado, por los comentarios que he recibido, que el escrito titulado

ha sido bien entendido y ha provocado risas y sonrisas, además de serios comentarios como el de Elena Clásica, pongamos por caso, que es una Filóloga a la que no se le escapa ningún detalle, y que hace gala de un rigor extraordinario. Eso me complace. Es lo que yo pretendía. En cierta forma, podríamos decir que ha resultado conejudo (ya sé que el palabro conejudo no existe, que es un neologismo, pero se entiende perfectamente). Y digo conejudo, porque la palabra en la que estaréis pensando más de uno, y más de una, tiene, según he podido escuchar a varias personas, cierto olor a machista, como cojonudo, que tiene un sentido positivo, al contrario de coñazo, que lo tiene negativo, cosa que ha provocado la consternación y el enfado de más de una fémina, según he podido comprobar in uiuo en diferentes ocasiones, entre mis compañeras de trabajo. Por supuesto que hacer una discriminación de género, o de sexo, que no es lo mismo, es algo que a mí jamás se me ocurriría: nunca utilizaré un vocablo con resonancias machistas, porque siempre he pensado que la mujer es superior al hombre. En todo. Y mejor que él. Todo ello, a sabiendas de que nosotros, los hombres, las aventajamos a ellas, las mujeres, en un aspecto importante, en que podemos aprender de ellas mucho más que ellas de nosotros.

Y ahora voy a lo que iba: no os penséis que yo escribo por los codos y sin apoyarme en documentos serios y fehacientes. El texto que escribí me lo inspiró un libro que leí hace ya algunos años, publicado por


Fue este libro la base de la Tesis Doctoral, sostenida el 18 de Diciembre de 1973, en la Universidad de Santiago de Compostela, ante el tribunal presidido por el Dr. Don Lisardo Rubio Sánchez, [R.I.P], el mejor Latinista que conozco en España, acompañado de cuatro eminencias más en Filología Latina.

Es un libro que vale la pena leer.

Quiero ahora dejar constancia aquí de mi admiración sincera y mi agradecimiento amplio por todos los comentarios que he recibido: yo también me lo he pasado bien, y me he reído y sonreído con ganas, al convertirme en partícipe de las opiniones de todas y todos quienes han tenido a bien leer lo que yo, en tono irónico y desenfadado, escribí. También mis conocimientos al respecto han quedado sobradamente enriquecidos. Muchas gracias a todas y a todos.

Elena Clásica, que es pseudónimo de Elena Pascual, es una mujer con unos conocimientos tan extensos, que sobrepasan todo lo que uno pueda imaginar: su rigor filológico no conoce límites, y, cuando se pone a escribir, nos ofrece siempre el resultado de una larga y atinada reflexión, es decir, que nos ofrece la flor y nata de lo mejor que hay en ella, que es mucho, y más que mucho.

Ha dejado, a propósito de lo que yo escribí, un comentario que puede circular por sí mismo. Ha convertido su comentario en una obra nueva, una obra de altos vuelos. Como no tengo ni la capacidad ni los conocimientos suficientes para comentar lo que ella ha escrito, aquí os dejo su comentario, tal cual, para que seáis vosotros quienes saboreéis de primera mano el producto de su exhaustiva y rigurosa reflexión.

Muchísimas gracias, Querida Elena, Φίλη Ἑλένη, Querida Elena.

Antonio.

Mi queridísimo Antonio:

Desde el amor por la Filología, hay que reivindicar inmediatamente el neologismo "conejudo", pues la formación de esta palabra nos lleva a la certeza de un uso ingenioso y creativo de la Lengua. Bien lo has explicado, el léxico de una lengua refleja la manera de pensar de la sociedad a la que pertenece, y ciertamente encontramos más sexismo del que quisiéramos, tantas veces la palabra que atañe al sexo femenino es despectiva, negativa, insultante. Así que, desde el conocimiento etimológico y desde la justa reivindicación femenina, la palabra "conejudo" debe formar parte de nuestro léxico desde este momento.

Pues sí, querido Antonio, hemos disfrutado muchísimo de tu sentido del humor unido al estudio, ya lo dijo nuestro amigo Ar Lor, ésta es la mejor faceta del ser humano, el estudio y la enseñanza, y siguiendo la estela de Horacio el "enseñar deleitando".

Agradezco profundamente tu comentario sobre mí, inmerecido, pues lo que hago siempre es aprender del Maestro.

En esta entrada nos aportas una bibliografía excelente en un estudio sobre el léxico erótico y sus aspectos semánticos en la literatura, realizado por Enrique Montero Cartelle. He devorado esta obra con devoción y maravilla, pues está llena, con toda seguridad, de años de estudio y de un amor inmenso hacia los autores y obras mencionados. Requiere un estudio de esta altura muchos conocimientos, de muchos de los cuales yo carezco, por ello relεeré una y otra vez la obra, y sobre todo algunos fragmentos relativos a mis autores preferidos. Por ofrecérnosla y facilitárnosla miles de gracias, Maestro.

La obra es absolutamente maravillosa, me gustaría compartir en este foro de amantes del latín y de la literatura clásica, el uso vehemente siempre de Catulo en su léxico, y cuando a los genitales femeninos se refiere su utilización a modo de insulto. El doble sentido con que Plauto dota a muchas palabras, desde la referencia procaz a otra más casta. Y un comentario de Cicerón, que me parece fantástico: el uso de "nobiscum" en lugar de "cum nobis" que daría lugar a una asociación fonética con el término "cunnus".

Otra curiosidad ha sido la explicación sobre el término "cognoscere" y su uso bíblico, cristiano, su uso en los orígenes latinos, y también el uso que de la palabra hace el gran dramaturgo, Plauto.

En definitiva, una entrada llena de sapiencia y con la bibliografía selecta que le corresponde a los grandes como tú.

Gracias nuevamente y un beso gigante de tu admiradora Ἑλένη.

sábado, 8 de mayo de 2010

EL CONEJO [CVNNVS & CVNICVLVS]:
ESTUDIO FILOLÓGICO.
TEORÍA Y REALIDAD


Etimológicamente es el conejo un derivado del Latín cuniculus [cunículus] [madriguera], que a su vez deriva del Ibérico, o del Vasco (Vide: Antoine Meillet & Alfred Ernout, Dictionnaire étymologique de la langue latine, Paris, Éd. Klincksiek, 4º Edic. 2001), con el mismo significado y no es, como algunos creen, un diminutivo del Latín cunnus [coño], que se relaciona, a nivel etimológico, con otra palabra también vulgar, culus [culo]. Queda pendiente de estudio la conexión que existe entre el conejo en su acepción literal y en su acepción metafórica, es decir, cuando se sitúa entre las columnas, algunas veces jónicas, que sostienen el cuerpo femenino, vamos, lo que las mujeres tienen inter inguina [entre las ingles]. Aparece documentada por escrito la palabra conejo por primera vez en la lengua de Cervantes en 1130. Cuniculus está documentado en Latín desde Gayo Valerio Catulo (87-54 aC), en su Carmen [Poema] XXV, que empieza con estas palabras:

Cinaede Thalle, mollior cuniculi capillo.
[Maricón de Talo, más tierno que el pelo de un conejo].


Goya y Lucientes, Francisco de
La maja desnuda
98,00 cm x 191,00 cm
1797 - 1800
Museo del Prado
Sala 36

Según Plinio el Viejo (Naturalis Historia, 8, 217), el vocablo es de origen hispano, porque en la Hispania Romana abundaban los conejos. Lo dice el propio Gayo Valerio Catulo (Carmen XXXVII, 18), donde a un tal Egnatius, hombre de depravada vida y fama, oriundo de Hispania, lo llama:


Cuniculosae Celtiberiae fili.
(Hijo de la Celtiberia rica en conejos).


Queda pues constatado que no hay ninguna relación entre cunnus [coño] y cuniculus [conejo]. Al decir de Cicerón, es una palabra vulgar y sólo la utilizan los Satíricos, los Priapeos (Poemas fálicos, referidos a Príapo, el dios protector de los campos de labranza, de la fecundidad masculina, y también de la masculinidad), y los Graffiti (Incripciones en las paredes, generalmente, de los prostíbulos). En la Antigüedad recibió su correspondiente culto, pues tenemos constancia de que en Grecia se le rendía culto como símbolo de fecundidad en las fiestas en honor de Deméter que se celebraban en Eleusis. Las mujeres ofrecían a la diosa pastelillos en forma de cunnus [coño]. Algo semejante ocurría en Roma:

Illa siligneis pinguescit adultera cunnis (Marcial, IX,2,3).
[Ella, la adúltera, engorda con coños de flor de harina].

Mirator cunni Cupiennius albi (Horacio, Sátiras, I, II,36).
[Cupienio, admirador de un coño blanco].

Nam fuit ante Helenam cunnus taeterrima belli causa.
(Horacio, Sátiras, I, III, 107-8).
[Pues ya antes de Helena un coño fue la causa tristísima de la guerra].



Establecida la imposibilidad de relación entre el cunnus [coño] y cuniculus [conejo], el conejo y el conejo, en sus dos acepciones, veamos ahora cómo se podría definir lo que es un conejo.

Tarea difícil es ésta ya que a primera vista no se ve que haya demasiada relación entre el conejo semoviente, el que salta y, sobre todo, corre, y aquél otro que simplemente se corre. El uno lo hace de forma instintiva, ante un peligro inminente y el otro exactamente al revés, cuando pretende un acercamiento, cuando manifiesta un deseo. Ambos pueden estar húmedos: el uno de sudor, de tanto correr, y el otro de humedades que hacen que se corra. Quiere ello decir que en el uno las afluencias de líquidos vienen provocadas por el excesivo ejercicio y en el otro se presentan para facilitar el ejercicio. Ambos tienen pelo, ambos son sensibles al tacto. No obstante las formas son variables en ambos y variantes en el segundo. Más oquedades, más abertura tiene el segundo y, también, más sinuosidades. Tampoco el color es el mismo. El uno tiene color fijo, pardo, blanco, atigretado algunas veces; en el otro predomina el sonrosado vivo. El uno corre campo a través y el otro se corre hacia dentro (y hacia fuera), aunque también tiene manifestaciones externas. El uno apenas despide aromas, el otro adquiere unas odorancias que se impregnan de densidad a medida que entra en actividad.

Goya y Lucientes, Francisco de
La maja desnuda
98,00 cm x 191,00 cm
1797 - 1800
Museo del Prado
Sala 36

Respecto a los cuidados que necesitan uno y otro, hemos de anotar una gran diferencia: el uno es autónomo, no necesita cuidados, el otro necesita ser tratado con cierta asiduidad y alimentado con atenciones especiales: no se puede por ello decir que tenga vida propia, ya que necesita de la atención y la manutención de un agente externo. El uno se te escapa, el otro se te retiene; el uno huye, el otro se te acerca, casi te habla, casi a gritos. El primero suele esconderse en su madriguera, el otro es su propia madriguera: a veces se resiste, otras veces no, tiene sus caprichos, no siempre se deja coger, a veces es tímido, otras agresivo, unas veces se presenta él mismo, otras se hace el esquivo, se retrotrae.

Resumiendo, podemos decir que entre las dos especies de conejos existe una clara preferencia, comúnmente aceptada, por el segundo: es más juguetón, es más agradecido, es más comunicativo, es más dócil, no se suele escapar cuando se tiene atrapado, es sonriente, casi habla, a su manera, claro.


Lucas Cranach the Elder (German, 1472-1553). Venus, 1532.
Mixed media on beechwood. 37.7 x 24.5 cm (14 7/8 x 9 5/8 in.)

Éstas son las reflexiones que hemos podido establecer sobre los orígenes de los vocablos y las características esenciales de tan importantes seres vivientes. Queda para una posterior ocasión la comprobación empírica de los principios aquí enunciados. Ha sido un estudio rápido, pero riguroso, el que hemos pretendido hacer. Incompleto lo es, por supuesto, pero puede ser el principio de una investigación que puede completarse más adelante, cuando dispongamos de más tiempo y más bibliografía, sin que se olvide la práctica que necesita cualquier investigación seria que se precie de serlo.



Es lo que he podido concluir, para vosotras y vosotros también, con humor y en tono cariñoso e íntimo, pero con seriedad.

Cerámica pintada
Isla de Sacrificios, 900-1521 d. C.
El conejo se asocia al pulque, única bebida embriagante de la época en Mesoamérica, asociada a rituales mágico-religiosos. Este vaso serviría quizás para beber pulque.
British Museum, Londres
Ethno. 1844.7-20.947


Carla Tormenta, que tiene dos blogs deliciosos, FANTASY y MÁGICO ARTE, y, como mujer que es, conoce, supongo, a la perfección el tema tratado, ha dejado un comentario que, a mi buen entender, merece ocupar un lugar de privilegio en esta reflexión mía. Es como un corolario de oro al tema tratado:

Hola, querido Maestro, me encanta esta entrada tan didáctica e interesante sobre el conejo, gran estudio sin duda. He de decir que la sonrisa no se me ha quitado de los labios desde que empecé a leer tan instructivo análisis.

Te regalo un poema a propósito del asunto, de la poetisa Isla Correyero:


Poema Coño Azul de Isla Correyero

Mi coño es negro como carbón
evaporado. Pero se vuelve azul a la luz
de la tele y de la luna.
La característica más peculiar que
explica su color y su forma
es
que tiene circulación lenta y
estremecida que va navegando hacia la
tinta de las venas y se abre al desamparo
de mi dormitorio como si
comprendiese que un dedo impenetrable,
masculino,
no pasara por él ni por las sábanas.
Sería una esperanza considerar
que sobre mi coño solitario aún pueden
caber volúmenes remotos
o
un pañuelo azul que penetrase las dos
mitades húmedas y abiertas y así pasar
esta tela azul, ensangrentada,
quedándose,
rompiéndome
porque mi coño ya es invencible,
mi enemigo.
Aislado del amor
cualquier coño es violento.

(De su libro: Mi coño azul)
Abrazos y sonrisas verticales, amigo supremo de la sabiduría.

Muchas gracias, amiga Carla, eres un primor.
Antonio


Carmen Pascual, con el pseudónimo de Carmensabes, nos regala un sugerente poema de ISABEL ESCUDERO, titulado A TI, QUE DE PAR EN PAR…, que podéis leer en Comentarios o pinchando aquí mismo: en este caso encontraréis bastantes poemas más, relacionados con el mismo tema, así como una serie de imágenes reales y expresivas de uno de los conejos que se estudian aquí, el conejo femenino, vamos, el coño.

Muchísimas gracias,
amiga Carmen.
Antonio