(Museum of Fine Arts Boston)
Hoy les propongo para su lectura el fragmento del que procede la expresión El parto de las montañas. Viene a decir el poeta que a uno no se le tiene que escapar la fuerza por la boca, como apunta el dicho popular, y que no hay que ser demasiado exagerado a la hora de prometer, ni de comenzar, sino todo lo contrario. La obra debe ir in crescendo, para que no se frustren falsas expectativas. Pone el ejemplo de aquel osado escritor de temas épicos que se atrevió a cantar de nuevo La Guerra de Troya, tema que hacía ya muchos siglos que había sido tratado por Homero de forma definitiva e insuperable con La Ilíada.
Nec sic incipies, ut scriptor cyclicus olim:
"Fortunam Priami cantabo et nobile bellum".
Quid dignum tanto feret hic promissor hiatu?
Parturient montes, nascetur ridiculus mus.
(Horatius, Ars Poetica, 136-9)
Ni comenzarás así, como un escritor épico en otro tiempo:
"Voy a cantar el destino de Príamo y la Guerra de héroes".
¡Qué nos va a traer este bocazas, digno de una apertura tan grande?
Se pondrán de parto las montañas, nacerá un ridículo ratón.
(Traducción francesa)
Ni has de empezar diciendo
Como el otro poeta adocenado:
Cantar del celebrado
Príamo la fortuna y guerra emprendo.
¿Qué saldrá, al fin, de esta arrogante oferta
Pregonada con tanta boca abierta?
What could he produce to match his opening promise?
Mountains will labour: what’s born? A ridiculous mouse!
(Translated by A. S. Kline © 2005. All Rights Reserved)
TREVÉLEZ Y SIERRA NEVADA

Manuscrito del s. XIII de la obra de Horacio Arte Poética (1-13
Horatius





























Caravaggio, The Lute Player. The Hermitage, St. Petersburg
Carl Dobsky: Sunday Morning.













