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jueves, 13 de septiembre de 2012
LA SIMULACIÓN DE PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS
EN EL ARS AMANDI
DE PUBLIO OVIDIO NASÓN
Christoffer Wilhelm Eckersberg: Mujer frente al espejo
El Arte de Amar (Ars Amatoria, Ars Amandi) de Ovidio es un libro especial: podríamos decir que, más que del Amor, trata del Arte de la seducción, que no es lo mismo. Hay que tener en cuenta que Ovidio no pretende que los lectores se enamoren, sino que practiquen las artes amorosas, las artes de la seducción, contando siempre con que el objetivo debe ser una mujer libre o emancipada y que no esté sujeta a la autoridad del marido, ni siquiera del padre o del hermano mayor, porque eso puede ser peligroso y arriesgado.
Hoy os presento un fragmento en el que Ovidio aboga por la simulación de sentimientos y pensamientos: no hay que decir lo que uno piensa o siente, sino lo que a la eventual mujer le gustaría oír.

Pintura al fresco en Pompeya
Si tienes verdadero empeño en conservar tus relaciones, persuádela que estás hechizado por su hermosura. ¿Se cubre con el manto de Tiro?; alabas la púrpura de Tiro. ¿Viste los finos tejidos de Cos?; afirma que las telas de Cos le sientan a maravilla. ¿Se adorna con franjas de oro?; asegúrale que sus formas tienen más precio que el rico metal. Si se defiende con el abrigo de paño recio, aplaude su determinación; si con una túnica ligera, dile que encienda tus deseos [Mejor con la corrección de Carlos Hernández: dile que enciende tus deseos], y con tímida voz ruégale que se precava del frío. ¿Divide el peinado sus cabellos?; alégrente por lo bien dispuestos. ¿Los tuerce en rizos con el hierro?; pondera sus graciosos rizos.
PUBLICADO POR: (Copyright) ©
ANTONIO MARTÍN ORTIZ.
HORA:
18:50
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sábado, 24 de marzo de 2012
PONER LOS CUERNOS NO SIGNIFICA
DEJARLOS PUESTOS,
SINO HABERLOS ENSEÑADO,
Y ES UNA SEÑAL
DE FUERZA Y PODERÍO MASCULINO
Y, COMO CONSECUENCIA,
DE INFIDELIDAD DEL MACHO HACIA LA HEMBRA
- Altura: 15 cms.
- Miniatura de casco Vikingo del siglo X
- Acabado en oro y plata
Cortesía de mi amiga, la Profesora de Griego
National Archaeological Museum, Athens.
Die erzürnte Venus verwandelt die Frevler in Stiere ("Gehörnte - Cerastae").
(Johann Ulrich Krauss, Edition 1690) Ovid, Met. X, 237
Mi amigo Don Carlos, en su Blog Talla en madera, el arte de esculpir relieves y figuras, al presentarnos una preciosa talla de una familia de ciervos, talla realizada por su padre, Don Serapio, escribe lo siguiente:
La relación entre machos y hembras en esta especie, como puede apreciarse, tiene unas características tan precisas y los roles de cada sexo están tan bien definidos y diferenciados que no es raro que a la vista de sus costumbres y peculiaridades hayan surgido ciertos tópicos populares que asuman, por ejemplo, la estupenda cornamenta del macho como símbolo o arquetipo de la masculinidad ostentosamente exhibida pero menospreciada por el género femenino en forma de desapego e infidelidad. Tan extendido está el tópico en nuestra cultura occidental que serían muchos los ejemplos a traer en relación a las artes y, más concretamente, a la literatura.
Le contesto yo, en un comentario, que la cornamenta, entre los Romanos, no era símbolo de infidelidad, sino de poderío y de fuerza masculina. Me pide él entonces que aporte algún ejemplo, extraído de la Literatura Latina, que pueda confirmar esta opinión mía. Más abajo tienen Vds. las referencias de un buen diccionario, y también dos ejemplos de Publio Ovidio Nasón, uno de Los Amores, y otro del Ars Amandi, en los que queda bien patente que lo que yo apuntaba está bien documentado.
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ANTONIO MARTÍN ORTIZ.
HORA:
19:12
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lunes, 13 de junio de 2011
PVBLIVS OVIDIVS NASO:
Técnicas de seducción en el ARS AMANDI
Dulcifiquemos con los nombres las macas reconocidas: llamemos morena a la que tenga el cutis más negro que la pez de Iliria; si es bizca, digamos que se parece a Venus; si pelirroja, a Minerva; consideremos como esbelta a la que por su demacración más parece muerta que viva; si es menuda, di que es ligera; si grandota, alaba su exuberancia, y disfraza los defectos con los nombres de las buenas cualidades que a ellas se aproximan.
No le preguntes los años que tiene o en qué consulado nació; deja estas investigaciones al rígido censor, máxime si se marchitó la flor de su juventud, si su mejor tiempo ha pasado y ya comienzan a blanquear las canas entre sus cabellos. Mancebos, esta edad u otra más adelantada cuadra a vuestros placeres, estos campos habéis de sembrar porque producen la mies en abundancia.
[Mientras los pocos años y las fuerzas os alientan, tolerad los trabajos, que pronto vendrá con tácitos pasos la caduca vejez. Azotad las olas con los remos, abrid la tierra con el arado, o empuñad briosos las sangrientas armas del combate, o entregaos en cuerpo y alma al servicio de las bellas, que como el de la guerra os ofrecerá ricos despojos].
Se ha de añadir que las mujeres de cierta edad son más duchas en sus tratos, tienen la experiencia que tanto ayuda a desarrollar el ingenio, saben, con los afeites, encubrir los estragos de los años y a fuerza de ardides borran las señales de la vejez. Te brindarán si quieres de cien modos distintos las delicias de Venus, tanto que en ninguna pintura encuentres mayor variedad. En ellas surge el deseo sin que nadie lo provoque, y el varón y la hembra experimentan sensaciones iguales.
Aborrezco los lazos en que el deleite no es recíproco: por eso no me conmueven los halagos de un adolescente; odio a la que se entrega por razón de la necesidad y en el momento del placer piensa indiferente en el huso y la lana. No agradezco los dones hijos de la obligación, y dispenso a mi amiga sus deberes con respecto a mi persona. Me complace oír los gritos que delatan sus intensos goces y que me detenga con ruegos para prolongar su voluptuosidad. Me siento dichoso si contemplo sus vencidos ojos que anubla la pasión y que languidece y se niega tenaz a mis exigencias.
Publio Ovidio Nasón, Arte de Amar, II, 657-684
Fuente de la traducción:
http://usuarios.multimania.es/chimichurrijoaquin/historia.htm
Texto Latino de la Bibiliotheca Augustana, con algunos cambios de grafía:
http://www.hs-augsburg.de/~Harsch/Chronologia/Lsante01/Ovidius/ovi_ars2.html
Nominibus mollire licet mala: fusca uocetur,
nigrior Illyrica cui pice sanguis erit:
si straba, sit Veneri similis: si raua, Mineruae:
sit gracilis, macie quae male uiua sua est;
dic habilem, quaecumque breuis, quae turgida, plenam,
et lateat uitium proximitate boni.
Nec quotus annus eat, nec quo sit nata, require,
consule, quae rigidus munera Censor habet:
praecipue si flore caret, meliusque peractum
tempus, et albentes iam legit illa comas.
Vtilis, o iuuenes, aut haec, aut serior aetas:
iste feret segetes, iste serendus ager.
[Dum uires annique sinunt, tolerate labores:
iam ueniet tacito curua senecta pede.
aut mare remigiis, aut uomere findite terras,
aut fera belligeras addite in arma manus,
aut latus et uires operamque adferte puellis:
hoc quoque militia est, hoc quoque quaerit opes.]
Adde, quod est illis operum prudentia maior,
solus et artifices qui facit, usus adest:
illae munditiis annorum damna rependunt,
et faciunt cura, ne uideantur anus.
Vtque uelis, uenerem iungunt per mille figuras:
inuenit plures nulla tabella modos.
Illis sentitur non inritata uoluptas:
quod iuuet, ex aequo femina uirque ferant.
Odi concubitus, qui non utrumque resoluunt;
hoc est, cur pueri tangar amore minus.
Odi quae praebet, quia sit praebere necesse,
siccaque de lana cogitat ipsa sua.
Quae datur officio, non est mihi grata uoluptas:
officium faciat nulla puella mihi.
Me uoces audire iuuat sua gaudia fassas,
quaeque morer meme sustineamque rogent.
Aspiciam dominae uictos amentis ocellos:
langueat, et tangi se uetet illa diu.
PUBLICADO POR: (Copyright) ©
ANTONIO MARTÍN ORTIZ.
HORA:
12:09
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