Felicitats a Monsenyor, el Senyor Petit Bisbe, i a la seva Nausícaa, que es diu Amèlia. Ambdós acaben d’ésser avis.
Noticia de última hora:
Felicidades a Monseñor, el Señor Petit Bisbe, y a su Nausícaa, que se llama Amèlia. Ambos acaban de ser abuelos.
y al reparo llevaron a Ulises, según acababa
de mandarles Nausícaa, nacida del prócer Alcínoo.
A su lado trajeron la ropa, la túnica, el manto;
En la ampolla de oro le dieron el límpido aceite,
y quisieron llevarlo a bañar en las aguas del río.
Mas entonces Ulises divino les dijo a las mozas:
“Apartaos, muchachas, allá, porque yo por mí mismo
quitaré la salumbre que cubre mis hombros y grasa
a mis hombros daré, largo tiempo privados de unciones:
de otro modo no me he de bañar, que me da gran vergüenza
desnudarme ante tales muchachas de lindos tocados”.
Dijo así, retiráronse aquéllas y fueron a darle
el recado a Nausícaa. En las aguas Ulises divino
de la espalda y los hombros fornidos quitó la salumbre,
su cabeza limpió de la costra que el mar infecundo
dejó en ella y, lavado y ungido de aceite, vistióse
con las ropas habidas en don de la intacta doncella.
(Homero, Odisea, VI, 211-228)
Traducción de José Manuel Pabón, (BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, EDITORIAL GREDOS, MADRID, 1982)
ὣς ἔφαθ᾽, αἱ δ᾽ ἔσταν τε καὶ ἀλλήληισι κέλευσαν,
κὰδ δ᾽ ἄρ᾽ Ὀδυσσῆ᾽ εἷσαν ἐπὶ σκέπας, ὡς ἐκέλευσεν
Ναυσικάα θυγάτηρ μεγαλήτορος Ἀλκινόοιο·
πὰρ δ᾽ ἄρα οἱ φᾶρός τε χιτῶνά τε εἵματ᾽ ἔθηκαν,
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δῶκαν δὲ χρυσέηι ἐν ληκύθωι ὑγρὸν ἔλαιον,
ἤνωγον δ᾽ ἄρα μιν λοῦσθαι ποταμοῖο ῥοῆισιν.
δή ῥα τότ᾽ ἀμφιπόλοισι μετηύδα δῖος Ὀδυσσεύς·
ἀμφίπολοι, στῆθ᾽ οὕτω ἀπόπροθεν, ὄφρ᾽ ἐγὼ αὐτὸς
ἅλμην ὤμοιιν ἀπολούσομαι, ἀμφὶ δ᾽ ἐλαίωι
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χρίσομαι· ἦ γὰρ δηρὸν ἀπὸ χροός ἐστιν ἀλοιφή.
ἄντην δ᾽ οὐκ ἂν ἐγώ γε λοέσσομαι· αἰδέομαι γὰρ
γυμνοῦσθαι κούρηισιν ἐυπλοκάμοισι μετελθών.
ὣς ἔφαθ᾽, αἱ δ᾽ ἀπάνευθεν ἴσαν, εἶπον δ᾽ ἄρα κούρηι.
αὐτὰρ ὁ ἐκ ποταμοῦ χρόα νίζετο δῖος Ὀδυσσεὺς
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ἅλμην, ἥ οἱ νῶτα καὶ εὐρέας ἄμπεχεν ὤμους,
ἐκ κεφαλῆς δ᾽ ἔσμηχεν ἁλὸς χνόον ἀτρυγέτοιο.
αὐτὰρ ἐπεὶ δὴ πάντα λοέσσατο καὶ λίπ᾽ ἄλειψεν,
ἀμφὶ δὲ εἵματα ἕσσαθ᾽ ἅ οἱ πόρε παρθένος ἀδμής.
(Ὅμηρος, Ὀ δ υ σ σ ε ί α ς, ζ, 211-228)
la fila d’Alcínous, Rei dels Feacis
Tal digué; i, aturant-se, les noies s’instaren entre elles.
I Instal•laren Ulisses en el recer, com havia
dit que ho fessin Nausica, la filla d’Alcínous magnànim;
i a l’abast li posaren per roba un mantell i una túnica,
i el seu setrill d’or li donaren, amb l’oli d’oliva llisquívol,
invitant-lo a banyar-se a les aigües del riu saltadores.
Mes aleshores Ulisses diví parlà a les cambreres:
Feu-vos enllà, cambreres, si us plau, fins a tant que el salobre
jo m’esbandeixo dels muscles i em frego amb l’oli d’oliva;
car fa molt temps que és lluny de la meva pell una essència!
Ara, davant de vosaltres no m’he de banyar, que em faria
vergonya de quedar-me tot nu entre noies rullades.
Deia; i van fer-se enllà i ho contaren a la princesa.
Ell amb aigua del riu es rentà els salobres, Ulisses,
que li cobren la pell de l’esquena i de l’ample dels muscles,
i es torçà de la testa els humors de la mar infecunda.
I, quan s’hagué banyat tot i fregat amb oli d’oliva,
es posà els vestits que va dar-li la verge indomada.
(Homer, Odissea, VI, 211-228)
(Traducció de Carles Riba)
Don Jerónimo Menéndez de Avellaneda, que es un pozo de Sabiduría, me envía un texto que no tiene desperdicio. Hace una comparación entre la Entrada de esos jóvenes en el Internado y la Salida correspondiente, con la conocida escena de la Odisea de Homero, en la que el desahuciado Ulises es recogido y cuidado por la Princesa Nausícaa, la hija de Alcínoo, Rey de los Feacios. Igualmente esos jóvenes fueron recogidos por las correspondientes Nausícaas, Reinas todas, cuyos nombres eran, y son, Ana, Cinta, Carmen, Roser, Amélia, etc.
Para que Su Excelencia, Monseñor, El Petit Bisbe, no me recrimine el título de esta exposición, les recuerdo que he intentado reflejar en el mismo algo de la Tragedia Griega: en efecto, ésta comenzaba con la Entrada del Coro, la Πάροδος [Párodos], y terminaba con su Salida, la Έξοδος [Éxodos] .Para no cambiar el estilo de la anterior presentación del libro Cartutxos de Réquiem, ahí va mi deseo, que es, supongo, el de todos:
¡Benditas sean todas ellas!
Y ahora el texto de Don Jerónimo, acompañado de la estupenda obra de arte de su Nausícaa, que es Pintora, y se llama Cinta:
Antonio Martín Ortiz
Carus Amicus Dominus Antonius,
Me gustaría mucho que, al publicar en tu blog el texto que te acabo de enviar, pongas la bella imagen pintada al óleo por Cinta y le pongas al cuadro el nombre de "La Nau de la Nausícaa" [La Nave de Nausícaa].
Amen
La Nau de Nausícaa, obra original de Cinta
Después de leer Cartutxos de Rèquiem varias veces, me atrevo a hacer de esta magnífica obra tantas lecturas como del mismo Don Quijote de la Mancha.
El tema del viaje es tan recurrente que me ha llamado la atención. Muchos personajes describen su primer viaje al Seminario con gran profusión de detalles. Hablan de los preparativos, del equipaje, de su acompañante o representante, del trayecto y de las impresiones que les produce el enorme edificio de El Escorial de los Pirineos o Seminario. Viven todos el trayecto con emoción, intriga y suspense.
Su equipaje está formado por bolsas, maletas, baúles, mantas y colchones. Me recuerda la imagen de magrebíes atravesando España en sus desplazamientos en pleno verano por la Autopista del Mediterráneo. con sus coches cargados de bártulos hasta el límite, rumbo a Francia o a Marruecos.
Este viaje en coche, en la Alsina Graells (vehículo de transporte colectivo de las tierras de Urgell, imortalizado por nuestro insigne escritor Pep Coll en L´abominable crim de l´Alsina Graells [El abominable crimen de la Alsina Graells]), se les hace interminable a mis amigos que acaban mareados de tanta curva. Por fin, llegan a la Tierra Prometida y reciben el impacto del edificio más grande y frío jamás visto en su vida.
¿Es bueno que tantos hombres estén tan solos? ¿Qué les falta? Esta es la cuestión.
Cuando, al cabo de los años, se inicia la diáspora o marcha del Semillero o Seminario (Las semillas crecen y necesitan agua, aire, luz y más espacio), ya nadie habla ni de viaje, ni de maletas, ni de baúles, ni de mantas, ni de colchones y menos aún de acompañantes. La fuga es paulatina, silenciosa, discreta. Se van solos sólo con lo puesto. ¿O quizás llevan todo el equipaje en su interior?
Más abajo del Segre y del pantano de Oliana les espera ahora su Nausícaa, aunque ellos no se lo esperen. Se sienten desnudos y les espera ahora su Nausícaa con una nueva nave "la Nau de la Nau". ¿Es la nave de la Nausícaa, o es la Nausícaa de la nave? La Nausícaa se llama Cinta, Ana, María, Amèlia, Carme, Roser, Lourdes, Montse, Núria, Juanita, Pompilia,....... Y todavía hay nombres más bonitos. ¿O no?
¡¡¡ C´est la vie !!!
Don Jerónimo Menéndez de Avellaneda
Mare Nostrum (Mare Internum) (Mar Mediterráneo)
Óleo siguiendo el estilo de Sorolla.
(Ulises [Don Jerónimo], en la barca, haciendo los preparativos para embarcar hacia Troya; la fiel Penélope [Cinta o Nausícaa] con Telémaco, el hijo de ambos, en brazos; Princesa de Ítaca)
Cinta: Más Barcas para Ulises
Cinta: El Baño de Pompilia

Peter Paul Rubens. Odysseus and Nausicaa. 1619. 






























Caravaggio, The Lute Player. The Hermitage, St. Petersburg
Carl Dobsky: Sunday Morning.













