(*) José Guillén traduce uxorem [esposa] por oíslo, palabra inexistente en Castellano. He corregido, porque supongo que se trata de un error.
Porteriormente Don Antonio E. me comunica en un comentario que 'Mi oíslo' es sintagma que aparece en el 'Quijote'¿? como sinónimo de esposa o mujer; creo recordar que lo utiliza Sancho en diferentes ocasiones, así que es normal que no aparezca en el Diccionario actual.
En consecuencia restituyo mi oíslo a su ubicación original, y le agradezco a Don Antonio E. su delicadeza, y comunico al mismo tiempo que ya me extrañaba a mí que José Guillén, que es un Latinista de Primera Categoría, se quivocase. El hecho de que la palabra no aparezca en el diccionario de la RAE no tiene la menor importancia: yo me fío más de El Quijote.
Sigue el tema de oíslo. Si Vds. quieren saber cómo ha evolucionado oíslo de significar ¿lo oís? a convertirse en un término cariñoso equivalente a esposa, compañera, o cualesquiera alternativas de las que nos da el amigo Don Carlos Hernández, Chacien, pueden leerse la extensa, bien documentada y ya, por supuesto, definitiva explicación que ha dado Elena Pascual, Elena Clásica, con sus extensos, bien documentados, exhaustivos, y definitivos comentarios. Es que Elena es un pozo de Sabiduría (así con mayúscula). Yo, por mi parte, ya no tengo nada que añadir, más que darle las gracias más sinceras a Elena y reconocer lo que siempre he pensado: que, a la hora de hablar sobre la Lengua Castellana, no hay absolutamente nadie que pueda igualarla. Muchas gracias, mi querida Elena, Φίλη Ἑλένη. Quedo a tus pies, amiga Elena. También quiero añadir que el fragmento que figura repetido se debe a un error mío de publicación de los comentarios y en ningún momento es atribuible a ella. A cada uno lo suyo.
(1) Es decir, “trescientos años”.
(2) Entiéndase: Lo que tú pretendes es la misma locura que si pretendiera despertar el prurito sexual “la losa del sepulcro” de esta noble romana, muerta en tiempo de Claudio a los 99 años; Sen. Ep. 77, 20.
(3) Un hombre ya muy viejo.
(4) Ordenador oficial de las pompas fúnebres.
Traducción y notas de José Guillén

Dante Gabriel Rossetti. Study for Pandora. 1869. Chalk on paper. 






























Caravaggio, The Lute Player. The Hermitage, St. Petersburg
Carl Dobsky: Sunday Morning.













