ANTONIO MARTÍN ORTIZ
ANTONIO MARTÍN ORTIZ
EN ESTA POSICIÓN ME HE PASADO LA MAYOR PARTE DE MI VIDA.
AQUÍ Y ASÍ ME TENÉIS.

Omne tulit punctum qui miscuit utile dulci.
OMNE TVLIT PVNCTVM QVI MISCVIT VTILE DVLCI.
(Q. Horatius Flaccus, Epistula ad Pisones, 343)
Ganó todo mérito el que mezcló lo útil con lo agradable.

VERANO DE 1964 EN SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia

<strong>VERANO DE 1964 EN <em>SAINT CIERS DU TAILLON [Charente Maritime], Francia</em></strong>
Mi padre [R.I.P.], un amigo (Josep Ma. Riba i Armenter [R.I.P.]), mi hermana Simona, yo mismo, mi hermana Rosario,
mi hermano Pepe, mi madre [R.I.P.], otro amigo (Josep Amiell):
PATRI MATRIQVE MEIS IN MEMORIAM: Descansen en Paz los dos juntos
.
"Cuando uno ha perdido a su padre y a su madre, se ha quedado sin referencia al pasado".
(Frase mía, que yo, como bien nacido, les dedico a quienes me dieron la Vida y me abrieron el Camino para ser Feliz)
A mí, lo mismo que a Ovidio (Tristia, I, III, 4):
Labitur ex oculis nunc quoque gutta meis.
Todavía ahora se me resbala una lágrima de los ojos, los míos.

Recojo y comparto la frase, más optimista, de mi amigo Carlos Hernández, Chacien: ”Lo que en verdad mata es el olvido”.
No es mi caso, porque yo, estas cosas, no las olvido.

EQUITACIÓN AL SON DE POLCAS VIENESAS

Si quieres disfrutar de la maravilla de ver a los caballos de la Escuela Española de Equitación de Viena danzando al son de las polcas de los Strauss,
PINCHA EN UNO DE LOS ENLACES SIGUIENTES:

1) Spanish Riding School Vienna
2) Spanische Hofreitschule
3) Beliebte Annen-Polka
4) Best Equestrian Art School of Europe 251107.
Ejercicios de doma de caballos

domingo, 12 de diciembre de 2010

VENI, VIDI, VICI
(Informe de Gaius Iulius Caesar): LLEGUÉ, VI, VENCÍ
Más lacónico, imposible




El Latín está de moda, y es normal que lo esté, porque nuestra Lengua Castellana, al igual que la Catalana, procede del Latín, y nuestras Instituciones son, en buena parte, herencia de lo que nos dejaron los Romanos.

En ese afán por citar frases Latinas, hay una que, de forma insistente, se cita mal, pero que mal. Mucha gente, a la ligera, dice:

Veni, vidi, *vinci.

Pues no es así. Debe ser:

VENI, VIDI, VICI (Testimoniada por Suetonio)
Veni, vidi, vici (Correcta, pero poco clásica)
Veni, uidi, uici
(La que habría escrito César, de escribirla él)
La frase hace referencia a su victoria en el Ponto Euxino (inoportuna guerra fronteriza que distrajo a César de perseguir a Sexto Pompeyo, derrotado en la Guerra Civil), guerra que ganó en cinco días, tras desembarcar a orillas del Mar Negro, el Ponto Euxino.

Veni, uidi, uici es una locución latina empleada por el general y cónsul Romano Julio César en 47 a. C., al dirigirse al Senado Romano, describiendo su victoria reciente sobre Farnaces II del Ponto en la Batalla de Zela.

El lacónico comentario - traducido «llegué, vi, vencí» - a la vez proclamaba la totalidad de la victoria de César y sirvió para recordar al Senado su destreza militar (César se encontraba inmerso en una Guerra Civil contra Pompeyo). Alternativamente, el comentario se puede ver como una expresión del desdén de César para el Senado Patricio (Optimates), que, tradicionalmente, representaba el grupo más poderoso de la Res Publica Romana.

Veni, uidi, uici son la primera persona del pretérito perfecto de los verbos en Latín
uenire, uidere , uincere.
Veamos el texto Latino del que procede la frase:

XXXVII [1] Confectis bellis quinquiens triumphauit, post deuictum Scipionem quater eodem mense, sed interiectis diebus, et rursus semel post superatos Pompei liberos. Primum et excellentissimum triumphum egit Gallicum, sequentem Alexandrinum, deinde Ponticum, huic proximum Africanum, nouissimum Hispaniensem, diuerso quemque apparatu et instrumento. [2] Gallici triumphi die Velabrum praeteruehens paene curru excussus est axe diffracto ascenditque Capitolium ad lumina quadraginta elephantis dextra sinistraque lychnuchos gestantibus. Pontico triumpho inter pompae fercula trium uerborum praetulit titulum VENI VIDI VICI non acta belli significantem sicut ceteris, sed celeriter confecti notam.

XXXVII. Concluidas las guerras, disfrutó cinco veces de los honores del triunfo, cuatro en el mismo mes, después de la victoria sobre Escipión y con algunos días de intervalo, y la quinta después de la derrota de los hijos de Pompeyo. Su primero y más esclarecido triunfo fue sobre la Galia, después el de Alejandría, el del Ponto, el de África, y en último lugar, el de España, y siempre con fausto y aparato diferentes. En su triunfo sobre la Galia, cuando pasaba por el Velabro, fue casi despedido del carro a consecuencia de haberse roto el eje; subió luego al Capitolio a la luz de las antorchas, que, encerradas en linternas, eran llevadas por cuarenta elefantes alineados a derecha e izquierda. Cuando celebró su victoria sobre el Ponto, se advertía entre los demás ornamentos triunfales un cartel con las palabras VENI, VIDI, VICI (llegué, vi, vencí), que no expresaba, como las demás inscripciones, los acontecimientos de la guerra, sino su rapidez.





viernes, 10 de diciembre de 2010

LA LIBIDO Y EL COLOR LÍVIDO:
IMÁGENES. LA LIBIDO DE LESBIA


Como El Profesor Don Paco Hidalgo, que es el que más entiende de Arte, tiene sus preferencias por la Danae de Tiziano, aquí la pongo, para goce de todos. Muchas gracias, Don Paco, por regalarnos a todos esa enorme colección de imágenes de Arte que tiene colgadas en PICASA. Nos serán a todos de mucha utilidad y nos proporcionarán una fruición estética que no tiene precio.
Danae recibiendo la lluvia de oro:
Danaë with a Nurse
1553-54
Oil on canvas, 129 x 180 cm
Museo del Prado, Madrid

En atención al comentario del amigo Dilman, al que le parece poco libidinoso el Bajorrelieve erótico procedente de Pompaya, he incluido:

Karl Brulloff. Silen, Satyr and Bacchanals. 1830s. Sepia and pencil on paper. The Russian Museum, St. Petersburg, Russia,

y en atención al Profesor Don Paco Hidalgo, al que le parece más libidinosa la Dánae (en Latín, que en Griego es Danae) de Tiziano, he incluido la Danaë (que es como se dice en Alemán), de Gustav Klimt, que es la que más me sube la libido a mí. No incluyo la de Tiziano por ser conocida por todo el mundo.

He aquí, a continuación, una breve explicación del mito Griego.

Tengo la impresión de que el mito era suficientemente conocido, como para que no hubiese necesidad de explicarlo nuevamente. El mito es citado de pasada por varios autores: Apolodoro (Biblioteca Mitológica), Didoro Sículo, Ovidio (Metamorfosis), Virgilio (Eneida), Plinio el Viejo (Historia Natural), y algún otro. Eurípides había escrito una tragedia con el título de “Danae”, pero se ha perdido y sólo nos queda alguno que otro fragmento.

Por, si a alguien le interesa, dejo aquí un resumen del mito:

Acrisio, rey de Argos, había concebido en Eurídice a una hija llamada Danae (Los Romanos pronunciaban Dánae). Un oráculo le predijo a Acrisio que el hijo de Danae lo mataría a él. Para evitarlo, Acrisio encerró a Danae en una cámara subterránea, de bronce, y puso guardianes para que ella no saliese y nadie entrase. Así evitaría que Danae pudiese ser fecundada. Pero Danae fue fecundada por Zeus (Júpiter) en forma de lluvia de oro, a través de una rendija que había en el techo de la cámara.

Al dar Danae a luz a su hijo, que se llamará Perseo, Acrisio los encerró a los dos en un cofre de madera, cofre que fue arrojado al mar, en la isla de Sérifos. Casualmente allí el cofre fue recogido por unos pescadores, que cuidaron a madre e hijo. Sigue la historia y los detalles son muchos. Los dejo de lado, por no ser imprescindibles para la comprensión del mito, y paso al final.

Casualmente estaba Perseo participando en un concurso de lanzamiento de disco en la ciudad de Larisa y Acrisio había acudido allí para participar. En realidad ninguno de los dos sabía que estaba presente el otro, pues ambos estaban lejos de su patria, precisamente para evitar que el oráculo se cumpliese. Perseo lanzó el disco, cuando llegó su turno, y entonces se levantó un viento tan huracanado que desvió el trayecto del disco, de forma que fue fatalmente a parar a la cabeza de Acrisio matándolo. Lo que había predicho el oráculo se había cumplido. Siempre se cumplía lo que predecían los oráculos. Le Mitología Griega está llena de ejemplos.

Ejemplos de libido

Klimt, Gustav: DANAE

1907-08 Oil on canvas,77 x 83 cm
Private collection, Graz

Karl Brulloff. Silen, Satyr and Bacchanals. 1830s. Sepia and pencil on paper. The Russian Museum, St. Petersburg, Russia

Carmen LVIIII

[Ad Marcum Caelium Rufum]
Metrum: hendecasyllabus

Caeli, Lesbia nostra, Lesbia illa,
illa Lesbia, quam Catullus unam
plus quam se atque suos amauit omnes:
nunc in quadriuiis et angiportis
glubit magnanimi Remi nepotes.

C. Valerius Catullus
Circa 87 - 54 aC.

Poema LVIII
[Para Marco Celio Rufo]
Verso: Hendecasílabo

Celio, nuestra Lesbia, la Lesbia aquella,
aquella Lesbia a la que, a ella sola, Catulo
ha querido más que a sí mismo y a todos los suyos,
ahora en las encrucijadas y en las callejas
despluma a los descendientes del magnánimo Remo.

Ejemplo de lívido

sábado, 4 de diciembre de 2010

NO ES LO MISMO LIBIDO
(EXCITACIÓN SEXUAL)
QUE LÍVIDO (PÁLIDO, AMORATADO)

Nicolas Poussin. Venus Lamenting over Adonis. 1628. Oil on canvas.
Musée des Beaux Arts, Caen, France

Si uno busca en el Diccionario de la Real Academia Española, se encuentra lo siguiente:

(Del lat. Libīdo).
1. f. Med. y Psicol. Deseo sexual, considerado por algunos autores como impulso y raíz de las más varias manifestaciones de la actividad psíquica.

y

lívido, da.


(Del lat. Livĭdus).
1. adj. Amoratado.
2. adj. Intensamente pálido.

Resulta que en la actualidad los Programas de Radio y Televisión están llenos de sexo, y todo el mundo se ve con derecho y autorizado para hablar de sexo, así, a la ligera, como si fuesen expertos, o expertas, en el tema.

No sé yo, ni me importa, si lo son o no lo son, ni si sus conocimientos están en concordancia con la praxis de dicho aspecto de la vida humana, pero no puedo ocultar mi estupefacción al oír pronuciar una cosa que nada tiene que ver con lo que se pretende decir. Me parece a mí que, de tanto hablar, a más de uno y a más de una se le han escapado, no ya la fuerza, sino los conocimientos y la sensatez, por la boca.

Si Vds. observan bien, la palabra Libīdo (Deseo sexual) lleva en la sílaba interior un signo: ese signo indica que la sílaba interior -bī- es larga en Latín. Teniendo en cuenta que en Latín, si la penúltima sílaba es larga, debe llevar el acento prosódico, aunque no el gráfico, porque en Latín no hay tildes, la pronunciación de la palabra debe ser llana, siendo tónica la sílaba interior.

No obstante, hay muchísima gente, incluídos Médicos, Sexólogos y Periodistas, con sus correspondientes femeninos de Profesión, de reconocido prestigio, que la pronuncian como esdrújula. Cada vez que esto sucede, cambio de canal o de dial, y me paso a otro, porque, si lo que dicen tiene la misma fiabilidad de cómo lo pronuncian, la fiabilidad es nula, porque, en esos casos de lo que están hablando es de

lívido, lívida (De color amoratado, intensamente pálido).

Siendo así la cosas, podría darse la circunstancia de que le atribuyesen libido (acentuando la sílaba interior) a un muerto o a un moribundo, cuyo color es evidentemente lívido (acentuando la primera sílaba).

Y es que resulta que el Latín sirve para mucho, para aprobarlo cuando se es estudiante al que no le gusta, pero también para ser más rigurosos a la hora de hablar en Castellano o cualquiera otra Lengua Románica, y, si me apuran, también no Románica, pero sí Indo-Europea.

¿O es que ellos quieren realmente decir que la libido conlleva el estado de lividez?

No creo yo que la estupidez humana pueda llegar tan lejos. Ya entiendo yo que la gente, en general, no tiene por qué saber Latín, y mucho menos si proceden de la LOGSE, pero deberíamos ser un poco más rigurosos al utilizar palabras latinas, más que nada, para evitar decir sandeces y tonterías.

Resumiendo: el estado de excitación sexual recibe el nombre de libido, palabra latina que tiene su sílaba tónica en -bi- y no tiene nada que ver con el color lívido (amoratado, pálido) que es esdrújula, y, por consiguiente, lleva acento prosódico y tilde en la primera sílaba.

Dixi: he dicho.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EL DIOS DEL VINO Y LA VENDIMIA: "LIBER" EN ROMA, BACO O DIONISO EN GRECIA. SUS FESTIVALES:
LOS JUEGOS LIBERALES,
LAS DIONISÍACAS, LAS BACANALES

Diego Velázquez, Los borrachos. Museo del Prado


Don Alfredo García Francés ha tenido la gentileza de incluir en su Blog REVISTA unas palabras mías con el título de LATINES. Se refieren a los Ludi Liberales o Liberalia (Juegos o Festivales dedicados al dios Liber), y la libertad que en ellos existía. Desde aquí os invito a que os trasladéis al blog de Don Alfredo y leáis lo que allí he escrito. Y Vd., Don Alfredo, reciba mi más sincero agradecimiento y todo mi afecto.

Los Romanos tenían un dios indígena, Liber [Liber-Liberi] [El que nos libra de las ataduras y las inhibiciones), al que se le dedicaban los Ludi Liberales o Liberalia [Juegos o Festivales dedicados a Liberl], en los que se incurría en toda clase de desenfrenos y licencias: la libertad era total, para todo. En efecto, era el dios del vino y la vendimia, y, con el vino, ya se sabe. Con la influencia de la Civilización Helénica, fue identificado con el Griego Διώνυσος [Diónisos] (Dioniso), también conocido como Βάκχος [Báκkhos] (Baco), al que en Grecia se le dedicaban las Διονυσιακά [Dionysiaká] (Las Dionisíacas), que fueron adoptadas en Roma con el nombre de Bacchanalia (Bacanales) en el 200 aC., teniendo que ser prohibidas en el 186 por el Senatusconsultum de Bacchanalibus (Decreto del Senado sobre las Bacanales), por los excesos que se cometían.



martes, 16 de noviembre de 2010

VETUSTILA [VETVSTILLA],
YA BIEN ENTRADA EN AÑOS,
PRETENDE COSAS
QUE SERÍAN
MÁS PROPIAS DE UNA JOVEN

Faringdon Collection Trust, Buscot Park, Oxfordshire, UK

Os presento, para vuestro goce, un exquisito epigrama de Marco Valerio Marcial que nació en Bílbilis (Calatayud), en torno al 40 y murió allí mismo en torno al 104, después de haber pasado en Roma la mayor parte de su vida. El epigrama está dedicado a Vetustila que, en Latín (Vetustilla), significa La Viejecita.

La momia que se quiere casar

Cuando tienes trescientos consulados (1), Vetustila, y tres pelos y cuatro dientes, pecho de cigarra, piernas y color de hormiga; cuando tienes una frente más arrugada que tu estola y unos pechos que parecen telarañas; cuando los cocodrilos del Nilo tienen estrecha la boca comparada con la abertura de la tuya, y croan mejor las ranas de Rávena, y es más dulce el zumbido de los mosquitos de Venecia, y tu vista alcanza lo que alcanzan las lechuzas por la mañana, y hueles a lo que los machos cabríos, y tienes la rabadilla de una ánade flaca, y tu coño le gana a huesudo a un viejo cínico; cuando el bañero, apagadas las luces, te permite entrar mezclada con las prostitutas de los sepulcros; cuando para ti es invierno en pleno agosto y ni una calentura puede quitarte el frío, tienes la osadía de querer casarte después de enviudar doscientas veces y pretendes como loca calentar a un hombre con tus cenizas. ¿Qué, si lo pretendiera la losa de Satia? (2). ¿Quién te llamará compañera, quién mi oíslo [esposa] (*), a ti, a quien hace poco Filomelo (3) había llamado abuela? Y si te empeñas en que hagan cosquillas a tu cadáver, que se prepare un lecho de los del comedor de Acoro (4), el único que le va a tu himeneo, y que el incinerador presente las teas a la recién casada: solamente una antorcha funeraria puede penetrar en semejante coño.

(*) José Guillén traduce uxorem [esposa] por oíslo, palabra inexistente en Castellano. He corregido, porque supongo que se trata de un error.

Porteriormente Don Antonio E. me comunica en un comentario que 'Mi oíslo' es sintagma que aparece en el 'Quijote'¿? como sinónimo de esposa o mujer; creo recordar que lo utiliza Sancho en diferentes ocasiones, así que es normal que no aparezca en el Diccionario actual.

En consecuencia restituyo mi oíslo a su ubicación original, y le agradezco a Don Antonio E. su delicadeza, y comunico al mismo tiempo que ya me extrañaba a mí que José Guillén, que es un Latinista de Primera Categoría, se quivocase. El hecho de que la palabra no aparezca en el diccionario de la RAE no tiene la menor importancia: yo me fío más de El Quijote.

Mis ilustres amigos Don Carlos Hernández, Chacien, e Higinio, me advierten de forma más que elegante de que la palabra oíslo figura en el Diccionario de la RAE y aparece, entre otros lugares, en El Quijote. El amigo Chacien da incluso el enlace al Diccionario de la RAE. Todo ello recibe la aprobación y el beneplácito de Elena Clásica, Filóloga de Primera Línea que domina la Lengua Castellana como nadie. Me rectifico nuevamente a mí mismo otra vez y devuelvo por mi parte el Prestigio a la RAE. Es lo que pasa cuando uno tiene lectores tan ilustrados y tan ilustres como los que acabo de mencionar, que tiene que estar uno siempre dispuesto a corregir lo que ha escrito, porque a personas de tan alto y exquisito nivel no se les escapa nada. Que quede bien claro que yo estoy más que encantado de aprender de mentes tan privilegiadas. Recojo gustosamente los sinónimos de oíslo que nos regala el siempre generoso Don Carlos Hernández, Chacien: "costillita", "paloma", "cariñito", "mi pichurri", "pichurrina", "tierna alhaja", "capullito de alhelí".

Sigue el tema de oíslo. Si Vds. quieren saber cómo ha evolucionado oíslo de significar ¿lo oís? a convertirse en un término cariñoso equivalente a esposa, compañera, o cualesquiera alternativas de las que nos da el amigo Don Carlos Hernández, Chacien, pueden leerse la extensa, bien documentada y ya, por supuesto, definitiva explicación que ha dado Elena Pascual, Elena Clásica, con sus extensos, bien documentados, exhaustivos, y definitivos comentarios. Es que Elena es un pozo de Sabiduría (así con mayúscula). Yo, por mi parte, ya no tengo nada que añadir, más que darle las gracias más sinceras a Elena y reconocer lo que siempre he pensado: que, a la hora de hablar sobre la Lengua Castellana, no hay absolutamente nadie que pueda igualarla. Muchas gracias, mi querida Elena, Φίλη Ἑλένη. Quedo a tus pies, amiga Elena. También quiero añadir que el fragmento que figura repetido se debe a un error mío de publicación de los comentarios y en ningún momento es atribuible a ella. A cada uno lo suyo.

(Marco Valerio Marcial, Epigramas, III, XCIII)

(1) Es decir, “trescientos años”.
(2) Entiéndase: Lo que tú pretendes es la misma locura que si pretendiera despertar el prurito sexual “la losa del sepulcro” de esta noble romana, muerta en tiempo de Claudio a los 99 años; Sen. Ep. 77, 20.
(3) Un hombre ya muy viejo.
(4) Ordenador oficial de las pompas fúnebres.

Traducción y notas de José Guillén

Texto Latino en Bibliotheca Augustana, con algunos cambios de grafía

Cum tibi trecenti consules, Vetustilla,
Et tres capilli quattuorque sint dentes,
Pectus cicadae, crus colorque formicae;
Rugosiorem cum geras stola frontem
Et araneorum cassibus pares mammas;
Cum conparata rictibus tuis ora
Niliacus habeat corcodilus angusta,
Meliusque ranae garriant Rauennates,
Et Atrianus dulcius culex cantet,
Videasque quantum noctuae uident mane,
Et illud oleas quod uiri capellarum,
Et anatis habeas orthopygium macrae,
Senemque Cynicum uincat osseus cunnus;
Cum te lucerna balneator extincta
Admittat inter bustuarias moechas;
Cum bruma mensem sit tibi per Augustum
Regelare nec te pestilentia possit:
Audes ducentas nuptuire post mortes
Virumque demens cineribus tuis quaeris
Prurire. Quid si Sattiae uelit saxum?
Quis coniugem te, quis uocabit uxorem,
Philomelus auiam quam uocauerat nuper?
Quod si cadauer exigis tuum scalpi,
Sternatur Acori de triclinio lectus,
Talassionem qui tuum decet solus,
Ustorque taedas praeferat nouae nuptae:
Intrare in istum sola fax potest cunnum.

sábado, 6 de noviembre de 2010

DISLATES, DISPARATES, ESTUPIDEZ,
Y FALTA DE RIGOR
DE
LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DE LA LENGUA Y LAS RESTANTES DE HABLA HISPANA


Ante la revisión de las normas de Ortografía que está a punto de hacer oficiales la prestigiosa Entidad, no tengo más remedio que manifestar mi posición, y rebelarme. En efecto, desde que la susodicha Entidad admitió como correctas las palabras sicología, sicólogo, siquiatría y siquiatra, al lado de psicología, psicólogo, psiquiatría y psiquiatra, no hay nada que pueda ya maravillarme de ella. Aceptando esas palabras, parió una especie de monstruo, y uno se llega a acostumbrar también a los monstruos.

El ilustre filólogo helenista Don Francisco Rodríguez Adrados, Académico también de la Lengua, en su momento, opuso su tenaz resistencia a la aceptación de sicología y sicólogo, argumentando que, en rigor, sicología significa estudio de los higos y sicólogo el que estudia los higos.En efecto, en Griego existen:

σῦκον [sýkon]: higo
ψυχή [psyché]: alma
λόγος [lógos]. estudio, razonamiento, palabra
λογία [logía]: estudio


Si decimos sicología, habrá que entender la ciencia que estudia los higos y esto lo hace el sicólogo, lo mismo que psicología es la ciencia que estudia el alma y es la función del psicólogo.

Algo semejante ocurre con siquiatra y psiquiatra, cuya primera parte procede de ψυχή [psyché]: alma, viniendo la segunda de ἰατρός [iatrós]: médico. Uno entiende que el psiquiatra es el médico del alma, pero, por lo menos yo, no acierto a entender qué es un siquiatra: otro monstruo o engendro de la Real.


Los ejemplos podrían ser infinitos casi, pero tampoco hay que maravillarse en exceso: a veces la osadía de la ignorancia es impresionante. Ya en el siglo I aC. el Romano Marcus Terentius Varro (Rieti, 116 aC. - 27 aC.), que era un excelente agricultor, era uno de los que peor manejaban la Lengua Latina y escribió más de 600 obras que, en su mayoría y, dada su baja calidad literaria, se han perdido. Las más interesantes que nos quedan de él son seis libros de los veinticinco que escribió, con el título de De Lingua Latina libri [Libros sobre la Lengua Latina]. Están escritos en un Latín pésimo. Suelen decir los entendidos que es una de las más interesantes obras sobre el Latín, pero escrita en el peor Latín.

Si nuestra Real Academia va aceptando esos cambios irracionales en la ortografía, perderemos toda referencia a nuestro pasado lingüístico, al Latín y al Griego, anulando y soslayando la auténtica personalidad de las palabras, que está representada por su etimología. Es como si a nosotros, con nombre y apellidos, nos quitasen de cuajo los apellidos: habríamos perdido toda referencia a quienes nos dieron la vida.

Si es que la Real Academia quiere adoptar las modas juveniles de los SMS y los móviles, el chat, y todo eso, le va a ser bastante fácil: con unos cuantos signos y un par de docenas de palabras sería suficiente. La siguiente etapa sería la desaparición de la Lengua, porque los jóvenes de hoy, no todos, pero sí una gran mayoría, ya no hablan: solamente teclean.Ha desaparecido el Razonamiento, está desapareciendo la Lengua, y eso tiene su lógica: Si ya no hay nada que expresar, ¿para qué queremos la Lengua?.

Para muestra, un botón:

Se suprime la tilde en solo / sólo, sin tener en cuenta si es adverbio o adjetivo.

Antes yo podía decir, o escribir:

Yo duermo sólo en casa.

Y la gente entendía que yo no me duermo en las clases, dándolas o recibiéndolas, ni en el cine, ni en el autobús, ni en el metro, vamos, que sólo me duermo en mi cama;

y también:

Yo duermo solo en casa.

Y la gente entendía que yo, en mi casa, duermo sin ninguna compañía, en profunda soledad, sin nadie con quien pueda hablar o intimar.

Ahora tendré que escribir:

Yo duermo solo en casa.

Y, como es lógico, la gente no se enterará de nada.

Pero, ¿qué le importa a la gente lo que uno diga o escriba, si cada vez la gente escucha menos?

La raíz del mal está en este detalle: la maldita LOGSE, que tanto ha empobrecido nuestra Educación, está ya en los puestos de mando.

Me miserum! [¡Desgraciado de mí!]
Que dijo Cicerón.
Miserrimos nos omnes! [¡Muy desgraciados todos nosotros!]
Que digo yo.


Espero que mi mente no se extravíe de tal forma que, dentro de cien o doscientos años, pueda yo redactar el siguiente texto.

El otro dia tube un suenyo ies ke io me creia ke tenia algunos anyos menos de los ke tengo me imaginava io que era un savio ike lo savia todo ike eran losotros los innorantes ilos ke no savian escribir ike io si ke escrivia vien porke noutilizava mal las normas dortografia i pense ke no balian paranada y entonces tube una especiede trauma o desarreglo mental me lebante con una pesadiya i me fui al siquiatra entonces el me dijo que no me preocupase ke io era una persona normal tirando aintelijente i ke era la moda de lostiempos al final medijo son zien euros se los di i mefui tan pancho.

ADDENDA ET CORRIGENDA [ADICIONES Y CORRECCIONES]


Inicialmente, el título de esta publicación era:


DISLATES, DISPARATES, ESTUPIDEZ,
Y FALTA DE RIGOR
DE
LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DE LA LENGUA Y LAS RESTANTES DE HABLA HISPANA

No quiero yo caer en la trampa de, influenciado por las corrientes al uso, utilizar palabras malsonantes, al referirme a Instituciones. Es éste el motivo por el que me corrijo a mí mismo y dejo el título en:

DISLATES, DISPARATES,
Y FALTA DE RIGOR
DE
LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
DE LA LENGUA Y LAS RESTANTES DE HABLA HISPANA,
suprimiendo la palabra ESTUPIDEZ.

No obstante, atendiendo a mi costumbre de citar a los Clásicos, y también a la Biblia, no me puedo abstener de incluir aquí, a modo de apéndice, unas palabras que figuran en mi columna lateral hace ya bastante tiempo:

Stultorum infinitus est numerus
[E
l número de los necios es infinito]
Viene esta frase a propósito de un extenso comentario que hice yo en el blog de Oloman, SINGENIO, a propósito de la inconveniencia y lo innecesario de decir LA PRESIDENTA en lugar de LA PRESIDENTE, y otras locuciones análogas.
La frase se encontraba en la Antiqua Vulgata, (La traducción de la Biblia al Latín del Hebreo por San Jerónimo), porque fue eliminada de la Nova Vulgata a raíz del Concilio Vaticano II [Ecclesiastes, I, 15]), veinte veces por lo menos citada por Tomás de Aquino.

Elena Clásica, siempre tan atenta a todo, acaba de dejar un comentario, en el que nos anticipa el peligro de que, si desaparecen las palabras, puede desaparecer también el mundo que nos rodea, y nos trae un precioso poema. Dejo aquí parte de su comentario:

Me vienen a la mente unos versos de
Blas de Otero:


"Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

"Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra."


Esperemos que así sea, y nos quede la palabra, no vaya a ser que en un futuro cercano sólo vayamos a disponer de emoticones.

Mi exquisita y fiel amiga, amiga de siempre, Flavia Company, que es una escritora más que consolidada, quizá la mejor que conozco, o, por lo menos, la que más me gusta, y de la que he aprendido mucho, ha dejado un comentario que no tiene desperdicio. Se explica por sí mismo.

No podría estar más de acuerdo, Antonio. Me parece aberrante que la RAE se adapte a la ignorancia en lugar de preservar el rigor y el conocimiento. Me disgusta y me indigna. Por suerte, las obras literarias escritas hasta ahora por personas que dominan y respetan la lengua, servirán como testimonio de su historia y del amor por el buen uso de la misma.


Muchísimas gracias, amigas Elena Clásica y Flavia Company: personas como vosotras son las que dan rigor, exquisitez, y elegancia a nuestra Lengua Castellana.Antonio

viernes, 5 de noviembre de 2010

EL HORACIANO
PARTO DE LAS MONTAÑAS:

"PARTVRIENT MONTES"
SE PONDRÁN DE PARTO LAS MONTAÑAS



RATÓN DOMÉSTICO Mus Musculus

Horatius ?
(Museum of Fine Arts Boston)



Q. Horatius Flaccus [Horacio] (65- 8 aC.) escribió alrededor del 15 aC. el De arte poetica liber, Ars poetica o Epistula ad Pisones. Son 476 versos hexámetros, en los que nos da consejos sensatos sobre cómo componer una obra, sin caer en los defectos que suelen abundar en muchos escritores poco experimentados. Ha sido, y es, la más importante obra de referencia para atenerse a los Cánones Clásicos. Es un pozo de Sabiduría. Vds. recordarán que yo me la aprendí de memoria, en Latín por supuesto, en edad temprana, a los 14/15 años, la obra en cuestión, toda entera.

Hoy les propongo para su lectura el fragmento del que procede la expresión El parto de las montañas. Viene a decir el poeta que a uno no se le tiene que escapar la fuerza por la boca, como apunta el dicho popular, y que no hay que ser demasiado exagerado a la hora de prometer, ni de comenzar, sino todo lo contrario. La obra debe ir in crescendo, para que no se frustren falsas expectativas. Pone el ejemplo de aquel osado escritor de temas épicos que se atrevió a cantar de nuevo La Guerra de Troya, tema que hacía ya muchos siglos que había sido tratado por Homero de forma definitiva e insuperable con La Ilíada.

Nec sic incipies, ut scriptor cyclicus olim:
"Fortunam Priami cantabo et nobile bellum".
Quid dignum tanto feret hic promissor hiatu?
Parturient montes, nascetur ridiculus mus.
(Horatius, Ars Poetica, 136-9)

Ni comenzarás así, como un escritor épico en otro tiempo:
"Voy a cantar el destino de Príamo y la Guerra de héroes".
¡Qué nos va a traer este bocazas, digno de una apertura tan grande?
Se pondrán de parto las montañas, nacerá un ridículo ratón.



MULAHACÉN EN SIERRA NEVADA

Bien entendu, tu ne commenceras pas, comme jadis le poète cyclique: "Je chanterai la destinée de Priam et la guerre fameuse..." Comment tenir une promesse faite d'une voix si éclatante? La montagne va accoucher d'une ridicule petite souris.
(Traducción francesa)

Ni has de empezar diciendo
Como el otro poeta adocenado:
Cantar del celebrado
Príamo la fortuna y guerra emprendo.
¿Qué saldrá, al fin, de esta arrogante oferta
Pregonada con tanta boca abierta?



And don’t start like the old writer of epic cycles:
‘Of Priam’s fate I’ll sing, and the greatest of Wars.’
What could he produce to match his opening promise?
Mountains will labour: what’s born? A ridiculous mouse!
(Translated by A. S. Kline © 2005. All Rights Reserved)
TREVÉLEZ Y SIERRA NEVADA


martes, 2 de noviembre de 2010

REMINISCENCIA DE UN COMIENZO (II):
ÉL Y ELLA COMENZARON A AMARSE

Anthony van Dyck. Cupid and Psyche. 1638. Oil on canvas. Kensington Palace, Royal Collection, London, UK

LO QUE SUCEDIÓ DESPUÉS

Él y ella quedaron en verse el domingo siguiente a la una y media de la tarde en casa de ella. Para ella representó una dura decisión, pues no solía invitar a hombre alguno a su casa: llevaba su viudedad con mucha dignidad. A él no le representó inconveniente alguno, porque ya estaba algo acostumbrado a quedar citado con mujeres a las que no conocía. Ella le esperó en la puerta de su casa. Iba acompañada de su perro de raza, por si las moscas. Bueno, tampoco es eso: había simplemente aprovechado para sacar al perro para que hiciera sus necesidades. Hacía frío. Ella llevaba un abrigo de piel de esos largos. Estaba maquillada y reluciente. Toda ansiosa.

Él iba más descuidado. Es un intelectual y la verdad es que el aspecto externo le importa bien poco. En realidad no le importa nada. Se saludaron con un beso en la mejilla de esos que apenas se perciben. Ella le hizo subir a él a su casa y se la enseñó entera. Ella insistía en los aspectos materiales de la casa, pero a él eso le tenía sin cuidado. A él le importaba más la persona. Fueron a comer a un restaurante italiano y tuvieron una conversación agradable. Se sentaron el uno enfrente del otro. Ella se sintió muy halagada cuando él pagó la comida: no estaba acostumbrada a que la invitasen.

Después de la comida se fueron a un local mejicano a tomar unas copas. Pensaban ambos que podían pasar unas buenas horas juntos. La conversación cada vez era más agradable e iba ascendiendo de tono. Pasaron toda la tarde juntos. Hablaron de todo. Ambos mantuvieron el tipo y la dignidad. Quedó bien demostrado que eran toda una señora ella y todo un señor él. Eso parece que iba a ir bien. Fueron largas conversaciones de todos los temas, incluso los temas personales más íntimos.

Cuando decidieron despedirse el uno del otro, ya eran algo más de las ocho de la tarde. Ella tenía que regresar pronto a casa para preparar la cena para los niños y él, como era todo un caballero, lo entendió perfectamente. Había sido una tarde muy agradable y muy intensa. Después de ese encuentro a ambos les dio la sensación de que se conocían de casi toda la vida y tuvieron la percepción de que tal vez estuviesen hechos el uno para el otro. Él no se había mostrado excesivamente agresivo y ella se había mostrado recatada, pero sin rozar lo ridículo. Incluso, en un momento de cierta complicidad coloquial, tuvo el gesto de estirarse un poco la blusa suave que llevaba para que él pudiese verle, desde la distancia, los senos y los pezones: había que confirmar de alguna forma lo que había dicho por teléfono y lo que había dicho en conversaciones previas, por teléfono también.

Él, por su parte, fue aproximándose a ella, como el que no quiere la cosa, con disimulo, sin que pareciese estudiado, hasta que quedaron sentados el uno junto al otro. Sus piernas podían percibir el calor mutuo. Incluso llegó a acariciarle suavemente una pierna, la izquierda. A lo mejor le acarició también la ingle. En ningún momento ninguno de los dos transgredió norma alguna de esas que llaman de educación, pero también dejaron bien claro ambos que, en una relación entre una mujer y un hombre que se consideren como tales, puede y debe haber algo más que palabras. El cuerpo también cuenta.

La relación había comenzado ya. Ahora sólo quedaba reforzar y mantener en vida lo que acababa de nacer. Había sido una tarde de lo más agradable, tanto para ella como para él. Pareció que las funciones a desempeñar estaban claras y que el futuro se auguraba prometedor. Las conversaciones telefónicas adquirieron tono nuevo, más nivel, más intimidad, más alegría, más sensualidad, más cariño: más nivel en definitiva
François-Pascal-Simon Gérard. Amor and Psyche, also known as

lunes, 1 de noviembre de 2010

REQVIESCANT IN PACE [R.I.P.]
DESCANSEN EN PAZ [D.E.P.]


Patri matrique meis in memoriam
A la memoria de mi padre y de mi madre
REQVIEM AETERNAM

(Introito de la Missa de difuntos)

Requiem aeternam dona eis, Domine,
et lux perpetua luceat eis.
Te decet hymnus, Deus, in Sion,
et tibi reddetur uotum in Jerusalem;
exaudi orationem meam,
ad te omnis caro veniet.

Dales, Señor, el descanso eterno,
y la luz perpetua brille para ellos.
Para Ti, oh Dios, se canta un himno en Sion,
y para Ti entregan ofrendas en Jerusalén;
escucha mi oración,
a ti vendrá todo lo que está vivo.


Si queréis reproducir los vídeos, como tienen sonido, tenéis que parar primero la música del blog; Le dáis a la flecha azul que hay en la parte inferior derecha y luego al PAUSE del Reproductor. Seguidamente volvéis al principio dándole a la flecha verde y reproducís el vídeo.

La Missa de Requiem en re menor, K.626, es una obra de Wolfgang Amadeus Mozart (756-1791), basada en los textos latinos para el acto litúrgico católico ofrecido en las defunciones. Se trata de la decimonovena y última Missa escrita por Mozart. Mozart murió antes de terminarla, en 1791, siendo terminada por su discípulo Franz Xaver Süssmayr, que siguió las indicaciones escritas que había dejado Mozart.

El Requiem de Franz Von Suppé (1819-1895) no es una obra demasiado conocida. Uno está acostumbrado a sus oberturas y operetas y puede perfectamente notar que su Requiem es diferente a todos los demás: es una obra grandiosa, alegre, con unas melodías que serían bien apropiadas para celebrar un Funeral Fastuoso en la Roma Clásica, ya que estos actos en la Roma Antigua eran sumamente solemnes. Aún sin tener una apariencia religiosa, yo diría que es la más religiosa de todas las Missas de Requiem: en efecto, la muerte es un proceso más de la vida.


domingo, 24 de octubre de 2010

CARTUTXOS DE RÈQUIEM (V)
[CARTUCHOS DE FOGUEO]:
Mis aportaciones al libro (II):
MOSTRA DEL MEU BLOG



Observació prèvia:

Sóc perfectament conscient que aquesta publicació és un recull de vivències de la nostra adolescència, y també que la publicació aquí de quelcom que he escrit fa uns mesos podria semblar inadequada, però resulta que jo sóc incapaç de concebre el passat sense manifestar al mateix temps que el que ara és és el resultat d’aquell passat i m’és totalment impossible quedar-me ancorat en un moment determinat de la meva vida. Resulta que jo vaig ser el que vaig ser fa ara cinquanta anys, però m’interessa molt més deixar constància del que sóc ara: el passat és mort, el present es ma vida, jo mateix.

Exemple i extracte del blog:


http://www.antoniomartnortiz.blogspot.com/

Miércoles, 7 de abril de 2010


http://antoniomartnortiz.blogspot.com/2010/04/martialis-priapea-epigrammata-los.html

Para quienes no tengan conocimientos de Catalán, aquí está la traducción al Castellano:

Observación previa:

Soy perfectamente consciente de que esta publicación es una recopilación de vivencias de nuestra adolescencia, y también de que la publicación aquí de algo que he escrito hace unos meses podría parecer inadecuada, pero resulta que yo soy incapaz de concebir el pasado sin manifestar al mismo tiempo que lo que ahora es es el resultado de aquel pasado y me es totalmente imposible quedarme anclado en un momento determinado de mi vida. Resulta que yo fui lo que fui hace ahora cincuenta años, pero me interesa mucho más dejar constancia de lo que soy ahora: el pasado está muerto, el presente es mi vida, yo mismo.


Marco Valerio Marcial, poeta de Epigramas, nacido en Bílbilis (Hispania, Calatayud) en torno al 40 dC, se trasladó a Roma allá por el 64. Allí fue amigo de Silio Itálico, Frontino, Plinio el Joven, Quintiliano, Juvenal. Alrededor del 98 regresó a Bílbilis. Allí murió en torno al 104.

Era un hombre ingenioso, agudo, mordaz, y que tenía, al escribir, muchísimo de sal y también de hiel, y no menos de candidez.

M. Valerius Martialis, poeta epigrammaticus, natus Bilbili in Hispania circa annum 40 p. Chr. n., transiit Romam circa annum 64. Ibi amicus fuit Silio Italico, Frontino, Plinio Secundo, Quintiliano, Iuvenali. Circa annum 98 Bilbilim revertit. Ibi obiit circa annum 104.

Erat homo ingeniosus, acutus, acer, et qui plurimum in scribendo et salis haberet et fellis, nec candoris minus (Plin. Epist. III, 21).

Nos dejó las siguientes obras:

Spectaculorum liber (Epigrammaton liber)
Libro de los Espectáculos (Libro de Epigramas)

Epigrammaton libri XII
XII Libros de Epigramas

Regalos extranjeros (Libro XIII de Epigramas)

Regalos, Obsequios (Libro XIV de Epigramas)

Datos tomados, al igual que los textos Latinos, de la BIBLIOTHECA AVGVSTANA, con algunos cambios de grafía en el caso de los textos.

En total, quince libros de Epigramas. Todos ellos son epigramas en verso, composiciones mordaces, ligeras, con mucha hilaridad, atrevidas y procaces muchas de ellas, graciosas todas, obscenas incluso algunas.

Os presento hoy las dedicadas a Príapo, un dios rural y primitivo Romano, que tenía más que ver con la Fecundidad y los cuidados y protección de los campos de labranza, que con la pura lascivia, como pueda parecer a primera vista. Sería, en Masculino, lo que era en Femenino la Gran Diosa Madre, con sus bien dotadas y enormes mamas, símbolo de la Fecundidad Femenina.

Moralidad de Marcial

El culpar a la vida de aquellos tiempos importa, que al espejo que la reproduce no hay por qué. Este reflejo de la vida real de Roma, captado en el ambiente humilde y de cliente en que vivió Marcial, y esta naturalidad con que él habla, según dice en Latín, es decir, con claridad y propiedad ha llenado sus versos de expresiones muchas veces demasiado fuertes para nuestro gusto. La causa fundamental es la sociedad en que vive, que toleraba los mimos y las representaciones en el teatro, que reproducían realmente las escenas que presentaban adulterios, asesinatos y otras monstruosidades. Si eso se contempla públicamente en el teatro y en el circo, y en las mismas cenas, durante las fiestas Florales y Saturnales, no es mucho que un epigramista lo describiera en sus pequeños poemas destinados a la lectura privada. Él tiene conocimiento de ello y de cuando en cuando avisa que no sigan leyendo los Catones, porque “no olvides que estos versos son Saturnalicios y Apolinares, y este librito no es el reflejo de mis costumbres” (XI, XV: 11-13). Su alma se refleja muchas veces cándida e inocente: Tengo páginas, dice él, que podrían leer la esposa de Catón y las horribles sabinas (XI, XV: 1-2), y un poco más. El género epigramático exige de por sí un lenguaje retozón. Ésta es la norma que se les ha dado a los versos jocosos: que no pueden gustar si no son picantes (I, XXXV: 10-11).

José Guillén, La moralidad de Marcial: en Actas del simposio sobre Marco Valerio Marcial, Zaragoza (UNED), 1987.

Lasciuam uerborum ueritatem, id est epigrammaton linguam, excussarem, si meum esset exemplum. [Pediría excusas por el verismo lascivo de mis palabras, esto es, de la lengua propia de los epigramas, si mi obra fuera el prototipo] (Martialis, I, Prólogo).

Recomendando la lectura de unos epigramas para solaz del alma, dice el Lic. Francisco Cascales al maestro Jiménez Patón: Busque vuestra merced ocasiones de desenfado y divierta el pensamiento de cosas graves; dése a las más menudas y aun nugatorias que tienen a veces no sé qué de ruibarbo bastante a purgar de melancolías al más saturnino. Con este fin envío a vmd. esos epigramas cuya materia es por la mayor parte jocosa, si bien tal vez se levantan a mayores. En ellas he procurado marcializar, si no con su agudeza, con menos lascivia; que aunque ésta es propia de los epigramatorios, no se nos concede tanto a los que profesamos musas cristianas.

Lic. Francisco Cascales, Cartas Filológicas, Murcia, 1634, 2ª década, Epist. 10, dedicatoria.

Los Epigramas Priapeos de Marcial

La forma cómica y poco delicada de Príapo obliga al autor a una descripción distanciada e irónica. Los Priapeos de Marcial se distinguen por una estructura metódica a través de la ambigüedad y el trasfondo irónico en la variación de motivos. Se podrían reunir seis poemas de los libros VI, VIII y XIV en el sentido de un ciclo o serie abierta. Esta lascivia es la razón por la que se expurgan las ediciones, sobre todo en la traducción. Esto ya viene desde antiguo, los mss. de la familia Aª han sufrido una censura por la cual una serie de palabras del dominio sexual aparecen reemplazadas por términos más anodinos, y versos y poemas enteros se han suprimido, aunque este proceder no se aplicó con todo rigor. La censura partió seguramente de un monasterio de la época Carolingia.

K. Willenberg, Die Priapeen Martials: Hermes 101 (1973), 320-351, cf. E. Montero Cartelle, Censura y transmisión textual en Marcial: EClás 20 (1976), 343-352.

Datos Tomados de José Guillén, Epigramas de Marco Valerio Marcial, de quien están tomadas también las traducciones al Castellano.

Spectaculorum liber [Libro de los Espectáculos] y Libros I-VII

Libros VIII-XIV


SELECCIÓN DE EPIGRAMAS PRIAPEOS

1) No pidas recato a mis epigramas

Te lamentas, Cornelio, de que escribo unos versos poco serios y que no puede comentar el maestro en la escuela. Pero estos libritos, como los maridos a sus mujeres, no pueden deleitar si están capados. ¿Qué, si me mandas que entone un epitalamio sin las palabras del epitalamio? ¿Quién pone vestidos a los juegos Florales o permite a las meretrices el pudor de la estola? Tal es la norma que se les ha dado a los versos jocosos: que no pueden agradar si no son picantes. Por ello, abandonada tu severidad, te ruego que tengas consideración con mis retozos y juegos y no te empeñes en castrar mis libritos. No hay cosa más torpe que un Príapo capón.

(I, XXXV)

Versus scribere me parum seueros
Nec quos praelegat in schola magister,
Corneli, quereris: sed hi libelli,
Tamquam coniugibus suis mariti,
Non possunt sine mentula placere.
Quid si me iubeas talassionem
Verbis dicere non talassionis?
Quis Floralia uestit et stolatum
Permittit meretricibus pudorem?
Lex haec carminibus data est iocosis,
Ne possint, nisi pruriant, iuuare.
Quare deposita seueritate
Parcas lusibus et iocis rogamus,
Nec castrare uelis meos libellos.
Gallo turpius est nihil Priapo.

2) ¿Qué eres, entonces?

Duermes con jóvenes que la tienen como Príapo, y a ti no se te empina, Febo, lo que se les empina a ellos. Por favor, Febo, ¿qué quieres que yo me imagine? Me inclinaría a pensar que eres un afeminado; pero los rumores dicen que no eres maricón.

(III, LXXIII)

Dormis cum pueris mutuniatis,
Et non stat tibi, Galle, quod stat illis.
Quid uis me, rogo, Phoebe, suspicari?
Mollem credere te uirum uolebam,
Sed rumor negat esse te cinaedum.

3) Un buen Príapo

No he sido labrado a golpes de doladera de un frágil olmo ni la columna que está empinada con su vena rígida es de una madera cualquiera, sino que ha sido hecha de incorruptible ciprés, que no teme ni los siglos cumplidos a cientos ni la quera de una prolongada ancianidad. A ésta tú, quienquiera que seas, malvado, témela, porque si, con mano rapaz, dañas aún el más mínimo racimo de estas cepas, te nacerá, por más que pretendas negarlo, una higuera del ciprés que se te injerte.

(VI, XLIX)

Non sum de fragili dolatus ulmo,
Nec quae stat rigida supina uena,
De ligno mihi quolibet columna est,
Sed uiua generata de cupressu:
Quae nec saecula centiens peracta
Nec longae cariem timet senectae.
Hanc tu, quisquis es, o malus, timeto.
Nam si uel minimos manu rapaci
Hoc de palmite laeseris racemos,
Nascetur, licet hoc uelis negare,
Inserta tibi ficus a cupressu.

4) El guardián robado

Ladrón de rapacidad muy conocida, un Cilicio quería saquear un huerto; pero en el huerto inmenso no había, Fabulo, nada más que un Príapo de mármol. Al no querer volverse con las manos vacías, el Cilicio se llevó al mismísimo Príapo.

(VI, LXXII)

Fur notae nimium rapacitatis
Conpilare Cilix uolebat hortum,
Ingenti sed erat, Fabulle, in horto
Praeter marmoreum nihil Priapum.
Dum non uult uacua manu redire,
Ipsum subripuit Cilix Priapum.

5) Proclama de Príapo

No me fabricó un rudo colono con su rústica hoz; estás viendo la obra acabada de un intendente. Pues, siendo el agricultor más rico del campo Ceretano, Hílaro es dueño de estos collados y de estas fértiles sierras. Mira cómo con mis rasgos bien definidos no parezco de madera y cómo llevo unas armas inguinales no consagradas al fuego, sino que se me endereza un falo de ciprés imperecedero, que nunca morirá, digno de la mano de Fidias. Vecinos, os lo advierto, venerad al santo Príapo y respetad sus catorce yugadas.

(VI, LXXIII)

Non rudis indocta fecit me falce colonus:
Dispensatoris nobile cernis opus.
Nam Caeretani cultor ditissimus agri
Hos Hilarus colles et iuga laeta tenet.
Aspice, quam certo uidear non ligneus ore
Nec deuota focis inguinis arma geram,
Sed mihi perpetua numquam moritura cupresso
Phidiaca rigeat mentula digna manu.
Vicini, moneo, sanctum celebrate Priapum
Et bis septenis parcite iugeribus.

6) Advertencia a un Príapo

Príapo, guardián no de un huerto ni de una viña lozana, sino de un bosque poco espeso, del que has nacido tú y puedes volver a nacer, las manos rapaces, te lo advierto, recházalas y reserva la leña para el hogar de su dueño; como ésta falte, hasta tú mismo eres leña.

(VIII, XL)


Non horti neque palmitis beati,
Sed rari nemoris, Priape, custos,
Ex quo natus es et potes renasci,
Furaces, moneo, manus repellas
Et siluam domini focis reserues:
Si defecerit haec, et ipse lignum es.

7) Ten cuidado, curioso

Nos miras fijamente, Filomuso, cuando nos bañamos, y luego preguntas que por qué tengo unos esclavos imberbes que la tienen como Príapo. Contestaré sin rodeos a tu pregunta: Les dan por culo a los curiosos, Filomuso.

(XI, LXIII)

Spectas nos, Philomuse, cum lauamur,
Et quare mihi tam mutuniati
Sint leues pueri, subinde quaeris.
Dicam simpliciter tibi roganti:
Pedicant, Philomuse, curiosos

8) ¡Ya quisiera Príapo!

Nata llama minina a la de su amante; comparado con él, Príapo está capado.

(XI, LXXII)


Drauci Natta sui uocat pipinnam,
Collatus cuï Gallus est Priapus.

9) Príapo candeal

Si quieres quedar saciado, puedes comerte a mi Príapo; aunque rosigues sus mismos genitales (*), serás puro.

(XIV Apophoreta, LXX [LXIX])


LXX Priapus siligineus

Si uis esse satur, nostrum potes esse Priapum:
Ipsa licet rodas inguina, purus eris.

(*) José Guillén, que es un exquisito traductor de Los Epigramas, cae, a mi entender, en un eufemismo innecesario al traducir ipsa … inguina por sus mismas partes [entiéndase, partes pudendae, partes pudendas], porque inguina en Latín significa las ingles, lo que hay entre las ingles. Es éste el motivo por el que me ha parecido mejor la traducción por sus mismos genitales, que tampoco suena tan mal en nuestra Lengua.

[Marco Valerio Marcial], [Epigrammata], Mediolani, Vdalricus Scinzenzeler, 1490. Custodiado en el Archivo del Gobierno de Aragón. Date Edición: 1490. Reproducción fotográfica 8-7-2008

Observación:

Si queréis un buen estudio del vocabulario erótico de Marcial, lo podéis leer en:
Filomena Fortuny Previ, MYRTIA.
Rev. de Filologia Clásica de la Univ. de Murcia. 1988:
Primera Parte
Segunda Parte

PRIAPEIA
sive diversorum poetarum in Priapum lusus
or
SPORTIVE EPIGRAMS ON PRIAPUS

by divers poets in English verse and prose
translation by Leonard C. Smithers and Sir Richard Burton
[1890]
Scanned at

http://www.sacred-texts.com/

December, 2000.